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26 June, 2012 - 10:54

Bolivia: el Gobierno reanuda el diálogo con policías amotinados

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El gobierno boliviano ha reanudado, en la madrugada holandesa, el diálogo con los nuevos delegados de los policías amotinados. Espera un resultado positivo que devuelva seguridad a la ciudadanía y, lo que es más importante, que se disipen las amenazas de un golpe de estado, denunciado por las autoridades.

Entre el viernes y el lunes, después de que las esposas encerraran a sus maridos en los cuarteles para presionar un aumento de sueldos, la protesta se convirtió en un motín, que se ha extendido a casi todo el país con la ocupación, a veces violenta, de unidades policiales.

Las tensas negociaciones culminaron el domingo con un acuerdo que da atención a los cuatro puntos, aunque el referido al salario no contentó a nadie. Por eso, el acuerdo fue inmediatamente rechazado por la tropa que desconoció a sus delegados y pidió un nuevo diálogo. El gobierno se negó a ello por unas horas. Ante la evolución de los acontecimientos, al terminar el lunes, ha llamado a los nuevos representantes para revisar el acuerdo y analizar nuevas propuestas.

Preparativos subversivos
Las autoridades han denunciado preparativos subversivos. Señalan un escenario de golpe en desarrollo y los principales sospechosos son los dos partidos adversarios: el Movimiento Sin Miedo (MSM) y Unidad Nacional. El vicepresidente Álvaro García Linera reiteró la existencia de planes sediciosos al amparo del motín de la Policía y, al amparo de la llegada de la novena marcha indígena que está a unos 20 kilómetros del centro de La Paz.

“Han hablado de golpe de estado a Evo, hay gente que quiere provocar muertos. No vamos a caer en la provocación de los muertos que quieren políticos, porque ya hay gente ahorita preparada y entrenada para querer generar muertes”.

[related-articles]Los amotinados y sus esposas reivindican sus demandas de carácter económico y rechazan las acusaciones de golpistas desde esferas gubernamentales. Otro de los sospechosos, el jefe del otrora aliado de Evo Morales, el ex alcalde Juan del Granado del MSM, cree que es un estado de paranoia golpista el que afecta al gobierno.

“No hay el menor indicio de golpe de estado. No existen tales aprestos golpistas y, por tanto, lo que tenemos es una peligrosa paranoia golpista del gobierno o, al menos, una peligrosa y densa cortina de humo que seguramente pretende encubrir, pretende tapar el desprestigio, el desgaste gubernamental con motivo de su ineficiencia, con motivo de su improvisación y con motivo de su autoritarismo”.

Retomar la agenda
Controlar la conflictiva coyuntura política y social ha sido una de las razones para llamar al diálogo a los policías amotinados, tal como explicó el ministro del Interior, Carlos Romero.

“Este diálogo va a permitir retomar la agenda de temas planteados por la Policía: analizar los acuerdos ya asumidos y, analizar también las observaciones o planteamientos que existan en torno a esos acuerdos. Esta disposición del Gobierno representa nuevamente un intento objetivo de frenar una escalada de violencia y de confrontación en el país, de evitar que podamos tener víctimas fatales por enfrentamientos callejeros que están buscando determinados grupos que exceden en su accionar el marco de la institucionalidad y la normativa”.
La mayor parte de la ciudadanía simpatiza con la tropa, aunque condena el vandalismo policial que ha originado el saqueo y la destrucción de documentos y mobiliario de sus propias instituciones. Como no podía ser de otro modo, también los presos de las cárceles de Cochabamba respaldan a sus celadores y además del apoyo moral, les han hecho llegar su modesta contribución material con la justificación de que los pobres, entre pobres que sufren, tienen que ayudarse.