Esta es una versión de RNW para móviles. Pulse aquí para ver la versión completa
30 December, 2011 - 12:35

Los euro disidentes tenían razón

Exactamente diez años después de la introducción de sus monedas y billetes, la unidad monetaria europea, el euro, está a punto de desplomarse. Poco queda de la alegría que causó su introducción, y todo indica que los disidentes tenían la razón.
 
¿Qué ha sucedido, desde entonces, con países como Gran Bretaña, Dinamarca, Suecia y Suiza?
El valor del euro con respeto al dólar norteamericano y al yen ha alcanzado este año su punto más bajo. Entre tanto, el Gobierno británico elabora un plan de emergencia para la protección de la libra en caso de un desmoronamiento de la zona euro. Y, probablemente, el millón de euros que Grecia pondrá en circulación el próximo dos de enero, se convertirá en un artículo para coleccionistas. De desplomarse efectivamente el euro, estas monedas aumentarán su valor.
Catástrofe
En su mayoría, los británicos, daneses, suecos y suizos prefieren conservar su propia moneda, lo cual no es sorprendente, pues la catástrofe que los partidarios del euro pronosticaban no ocurrió. Con excepción de la danesa, la economía de estos países creció anualmente con un promedio de entre 1,7 y 2 por ciento, mientras que la de los países de la zona euro alcanzó sólo un 1,4 por ciento.
Además, al contrario de lo pronosticado, los inversores y empresas británicas no se desplazaron hacia países de la zona euro, y muchas multinacionales idearon sus propias soluciones, explica el economista Mathijs Bouman.

[related-articles]“Cuando Gran Bretaña decidió no participar en el euro,” agrega el experto, “muchas multinacionales advirtieron que la medida les causaría perjuicio. Además, llevaron parte de su contabilidad en euros, lo cual sería sólo problemático para pagar su personal británico en libras esterlinas, en caso de que esta moneda fuera muy fuerte respecto al euro, lo cual no ha sido el caso durante los pasados años.”
La corona danesa
Los suecos y los daneses tampoco lo han hecho mal sin la moneda europea. Estos últimos integran la zona euro pero no poseen derecho a voto en la dirección del Banco Central Europeo, y su moneda, la corona, está en paridad con el euro. En realidad, en su caso la única ventaja es que no necesitan tomar ninguna medida en caso de que el euro se derrumbe.
Una de las ventajas del euro, que se pronosticaba hace diez años, era el fuerte incremento del comercio como consecuencia de la eliminación de toda una serie de barreras, como las cambiarias y las fluctuaciones. Sin embargo, recientemente, el Central Plan Bureau (la agencia nacional de planificación) calculó que, para un país tradicionalmente comercial como Holanda, este efecto ha sido muy relativo.
Menos iniciativa
Arjo Klamer, uno de los economistas que, hace diez años, advirtió acerca de los riesgos y peligros que implicaba el euro, señala otra desventaja. A su juicio, como consecuencia de su moneda única, los países de la zona euro pierden iniciativa, ya que tienden a comerciar dentro de las fronteras de su propia zona y no despliegan actividades en mercados emergentes como Brasil y China, actividad que implica otra actitud y conlleva riesgos cambiarios.
El franco suizo
Otro ejemplo es Suiza, país que no pertenece a la Unión Europea ni integra la zona euro, pero se encuentra rodeado por países del grupo comunitario. En los pasados años, su economía, en gran parte orientada a la zona euro, ha registrado excelentes resultados. A tal grado que, tras que estallara la crisis en la zona euro, tanto inversores como ahorristas convirtieron en francos suizos sus fondos, tanto los legales como los ilegales.
Como consecuencia de la gran demanda de francos suizos, su valor aumentó en tal medida que empezó a perjudicar tanto las exportaciones como el turismo nacionales, ya que el país se hizo demasiado caro. Por tal razón, el banco emisor decidió establecer una paridad parcial entre el franco y el euro, debido a lo cual, el valor de la moneda helvética con respecto al nunca puede superar la suma de 1,20 francos. En caso de que ello ocurra, el banco emisor interviene y vende tantos francos como sea necesario para que su valor descienda por debajo de dicho límite.
Abolición
En resumen, los euro-disidentes no han sido castigados por su obstinación. Cabe entonces preguntarse si no debemos abolir el euro. El economista Arjo Klamer pronostica que la moneda única europea dejará de existir antes de finales del 2012. Por su parte, su colega Mathijs Bouman espera que el euro seguirá existiendo en los próximos 10 años, hecho que considera, lamentablemente, inevitable.
A pesar de ello, reconoce que la introducción del euro fue prematura. “Ahora, la integración europea es imprescindible, porque de otro modo se causaría una crisis de orden financiero, y ésa no es la mejor circunstancia para llegar a acuerdos, “puntualiza el economista.