El 30 de enero, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) presentó un estudio sobre el sector de las telecomunicaciones en México, que critica duramente la concentración extrema de medios de comunicación en pocas manos.
La OCDE afirma que los mexicanos pagaron anualmente 13.400 millones de dólares entre 2005 y 2009 en sobreprecios de telefonía fija y celular, así como en servicios de banda ancha en un mercado dominado por las empresas del magnate Carlos Slim.
Según las cuentas del la OCDE, el costo de los sobreprecios que pagan los mexicanos es de 25.800 millones de dólares al año, y del 2005 al 2009 suman 129.200 millones de dólares, equivalentes al 1.8% del producto nacional interno bruto.
La OCDE ve que las empresas de Carlos Slim reciben un pago injusto por los deficientes servicios de telefonía e internet que ofrecen, y ellas son algunas de las causas del rezago de México en las telecomunicaciones.
El texto, titulado Revisión de la Política y Regulación de Telecomunicaciones en México del 2012, afirma que las empresas de América Móvil inhiben la entrada de competencia extranjera en México por su posición de dominancia. Telmex tiene un monopolio de facto al no ofrecer la interconexión en áreas no competitivas. Los precios de las empresas del Grupo Carso son los más altos de los países miembros de la OCDE.
El imperio contraataca
“Jaladas de los pelos”, “refrito de muchas cosas”, “datos falsos, mentirosos, cifras irracionales”, “hecho por encargo para denostar a Telmex y America Movil (Telcel)”: fueron algunas de las frases pronunciadas por Carlos Slim en respuesta a la OCDE.
Visiblemente enojado, el presidente vitalicio del Grupo Carso dio una conferencia de prensa el 31 de enero para responder al informe. “No sé de dónde sacaron esa cifra. Es totalmente falso que las telecomunicaciones le cuesten esa cifra al país. Ni Telmex ni Telcel juntas generan ventas por esa cifra.
Entre las dos empresas venden 17.500 millones de dólares”, dijo el multimillonario a la prensa.
Las empresas de Slim no solo son mayoritarias en telefonía sino en servicios de internet. La OCDE señaló que el megabyte por segundo cuesta 30 dólares, a lo que el hombre más rico del mundo respondió que lo ofrece por 11 dólares. “No es posible hacer un comparativo exacto con cifras de 2007 y 2008; debieron actualizar la información a 2011” alegó el mexicano de origen libanés.
Libre mercado sin competencia
Una de las constantes acusaciones hacia Slim es que impide la libre competencia de telefonía fija. Slim indicó que eso era otra mentira. “En telefonía fija, claro que hay competencia, pues las operadoras de TV por cable ya ofrecen servicios telefónicos. El 30 % está en manos de otros competidores.”
Uno de los argumentos que usa Slim es que el mercado de telecomunicaciones no puede estar perdiendo 25.000 millones al año, cuando los ingresos anuales combinados de Telcel y Telmex alcanzan los 17.500 millones.
¿Monopolio yo?
Telmex controla el 80% del mercado de líneas fijas de México, mientras que Telcel lo hace con el 70% del negocio de telefonía móvil. Ambas empresas pertenecen a Slim, quien a través de la compañía América Móvil es el mayor proveedor de telefonía celular en Latinoamérica. El zar de los teléfonos también es dueño del 6.4% del periódico The New York Times a través de acciones con un valor de 123 millones de dólares.
Carlos Slim Helú fue declarado en 2010 y en el 2011 como el hombre más rico del mundo por la revista Forbes. Según dicha revista, es dueño de 74 mil millones de dólares. Por otro lado, la mitad de los mexicanos viven en la pobreza y sobreviven con dos dólares al día.
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Con un comunicado difundido por la prensa, la OCDE refrendó su informe e indicó que la cifra de 25.000 millones al año se refiere a la pérdida de ingresos potenciales para el país debido a la falta de competencia, y no se relaciona con una firma en particular.
La OCDE también señaló que Telmex y Telcel sí participaron en la elaboración del informe y sí estaban enterados de su existencia. El reporte fue revisado por los 34 países miembros de la OCDE. El despacho de prensa afirma que los expertos de dicho organismo viajaron a México durante 2011 y se entrevistaron con los principales participantes del mercado, incluyendo a América Móvil y Telmex, refutando así las declaraciones de Slim.
Los monopolios de televisión abierta que la OCDE olvidó
México es un país de grandes monopolios, que da precios altísimos y servicios mediocres. Eso lo sabe y lo vive cualquier ciudadano. Lo interesante del estudio de la OCDE es que da cifras concretas que dejan helado a cualquiera, y que a la televisión privada le dedican poco espacio en comparación con Telmex
La Televisión abierta comercial está controlada por Televisa y TV Azteca. En las últimas décadas crecieron enormemente a base de un intercambio de favores con el gobierno en turno. Con el tiempo, se convirtieron en el poder fáctico más temible del país. Solo velan por sus intereses, violan la ley y chantajean a la clase política que sabe que la tele puede crear una estrella de cine la noche a la mañana, y destruir una carrera política en cuestión de horas.
El conflicto entre Telmex y el duopolio televisivo comenzó cuando Carlos Slim – que controla la mayor parte de la telefonía e internet- quiso hacer televisión de paga. TV Azteca y Televisa se opusieron y movieron todas sus piezas del ajedrez político para impedirlo.
Cuando las televisoras quisieron transmitir televisión por celulares, Slim dijo no.
La lucha entre los titanes por entrar al terreno del otro ya lleva años y se agudiza.
Slim tiene la llave de internet y las redes sociales. TV Azteca y Televisa, a los canales de cable, satelitales y al 95% de la televisión abierta. Ambas concentran el 95% de las frecuencias concesionadas. Por si fuera poco, Televisa es la mayor creadora de programas televisivos en lengua española. El pasado abril, dicha empresa anunció que compraría la mitad de las acciones de Iusacell, compañía de telefonía celular propiedad de TV Azteca. Las autoridades recibieron inmensas presiones de los dos gigantes televisivos. El duopolio esperó pacientemente a que llegara el 2012, año electoral, para poder presionar aún más a la clase política. La Comisión Federal de Competencia hizo de tripas corazón y rechazó la fusión. Sin embargo, aún falta el dictamen final.
La OCDE recomendó impulsar nuevas cadenas de televisión en México. Ésta es una solución de sentido común para lograr una pluralidad en las telecomunicaciones y romper con sus monopolios.
Un regulador débil y un sistema jurídico permisivo
Las instancias oficiales a ratos se antojan meras espectadoras de un pleito por sectores estratégicos para el país como son las telecomunicaciones. En México hay una Comisión Federal de Competencia de México (CFC) para impedir los monopolios privados. Sin embargo, éstos existen para la comercialización del maíz, del huevo, de las telecomunicaciones, y un largo etcétera.
La tendencia de desmontar al Estado y convertir los monopolios estatales en monopolios privados - como Telmex- empezó con los últimos gobiernos neoliberales del Partido de la Revolución Institucional (PRI) en la segunda mitad de la década de los noventa, y con las administraciones del Partido Acción Nacional (PAN) desde el año 2000, se agudizaron.
Las empresas dominantes han gozado de la protección o complicidad oficial, por eso el Gobierno no ha querido o no ha podido regularlas.
El informe de la OCDE es una llamada de atención al Estado, a quien le recuerda que él es el responsable de monitorear la competencia abierta y justa, vigilada en su cumplimiento por un regulador fuerte, y que garantice la provisión de un servicio de calidad a precios bajos.