Hoy 10 de febrero, la Corte Nacional de Justicia analizará el recurso de casación en el caso del juicio que el presidente de Ecuador, Rafael Correa, sigue a los directivos del diario El Universo y al periodista Emilio Palacio.
El 6 de febrero del 2011, el periodista Emilio Palacio escribió en ese diario un editorial que llevó por título ‘No a las mentiras’. En dicho artículo, afirmaba que el presidente Correa ordenó disparar a discreción contra el hospital en el que se hallaba refugiado tras la intentona golpista de un sector de la Policía, el 30 de septiembre del 2010. En esa ocasión, el mandatario fue sacado de ese hospital y rescatado por la acción de cuerpos especiales de las Fuerzas Armadas en medio de una balacera.
A raíz del citado editorial, el presidente Correa demandó a Emilio Palacio y al diario El Universo por injuria calumniosa. Los jueces impusieron tres años de cárcel al periodista y los directivos del diario, más el pago de una indemnización de 40 millones de dólares.
Una vez que se dio la sentencia, la defensa de los directivos de El Universo apeló al recurso de casación, cuya audiencia final debía realizarse a fines de enero pasado. Sin embargo, ésta no tuvo lugar porque uno de los tres jueces adujo problemas de salud. Para el presidente Correa, ésta fue una maniobra de los directivos del diario con el fin de postergar la audiencia.
Aplazar para desgastar
Romel Jurado, abogado especialista en temas de comunicación, considera que, efectivamente, los abogados del rotativo buscaban postergar lo más posible la celebración de la audiencia, porque había de por medio una transición en la Corte Nacional de Justicia. “Los jueces que estaban tratando este asunto iban a dejar de hacerlo,” señala Jurado, “y la Corte, que fue elegida recientemente después de un proceso de selección, con puntuación y posibilidad de impugnación, debe asumir este caso que, efectivamente, puede implicar cierto costo político”.
[related-articles]Según Jurado, “el caso es complicado desde la perspectiva jurídica, pero sobre todo desde la perspectiva política”. Se trata, en su opinión, de un caso emblemático en el que existe una tensión entre los grandes medios de comunicación, que han permanecido privatizados y en manos de grupos económicos, y un Gobierno que plantea una forma distinta de entender la comunicación y el acceso a los medios. “Entonces, cualquier solución, va a mostrar por dónde se fortalecen o debilitan las posiciones de cada uno de estos dos actores, y eso es complicado en el ámbito político”.
En lo jurídico, nadie discute
Romel Jurado explica que el ámbito jurídico no es tan complicado, “porque, efectivamente, el señor Palacio cometió un delito de injuria que debe ser sancionado con todo el rigor de la Ley”. En lo que él discrepa es en la demanda de indemnización económica que, desde su perspectiva, es desproporcionada con la acción cometida.
“Si uno hace una afirmación de ese tipo,” comenta el letrado, “si endilga una responsabilidad criminal con respecto a otro y lo hace, además, a través de un medio de comunicación, o tiene que ofrecer pruebas o tiene que retractarse. Eso es precisamente lo que ha dicho el presidente Correa: que Palacio no expresó una opinión, sino que hizo una afirmación injuriosa en la que le atribuía la realización de un gravísimo delito, el más grave que conoce el planeta, el de genocidio, y, en consecuencia, le advirtió que si él y el diario mínimamente no se retractan de forma sincera, procedería con acciones legales. Creo que sobre eso no hay discusión, realmente. Todo el mundo está convencido de que quien comete un delito debe ser sancionado. Sobre lo que hay cierta discusión es sobre la proporción de la sanción”.
A este respecto, al hacer un análisis sobre la sanción penal y la administrativa, Romel Jurado señala que “algunos dicen que la sanción establecida en el Código Penal que, efectivamente, puede ser hasta de tres años de prisión, es exagerada. Pero en lo que sí parece haber consenso es que la indemnización civil propuesta es exagerada”.
Vinculación de los directivos del diario
Otro asunto que ha levantado polémica es el haber vinculado en el juicio a los directivos del diario El Universo por un editorial que, bajo su responsabilidad, escribió un periodista.
“En la legislación penal ecuatoriana existe una figura que no ha sido suficientemente debatida porque no les interesa a estos medios: la de la coadyuvancia,” aclara Jurado, “según la cual, uno puede participar de formas diferentes en la comisión de un delito: ejecutándolo o proporcionando todas las condiciones, materiales, jurídicas, políticas, todos los respaldos posibles para que se perpetre. Si uno ha hecho esto por reiteradas ocasiones, como parece ser el caso de El Universo, se convierte en actor coadyuvante, es decir, el autor que ha dado todas las condiciones de posibilidad para que el delito se perpetre, no una, sino varias veces. Desde esta perspectiva, el periódico y sus directivos han sido demandados como autores coadyuvantes de una serie de injurias, no solamente de ésta, a la cual nos referíamos anteriormente, sino de una serie de injurias proferidas en muchísimos artículos de este mismo editorialista”.
Un detalle que Jurado precisa es que la fórmula que el presidente Correa usó con los directivos de El Universo es la misma que usó con Palacio: “Si usted tiene la mínima decencia de reconocer su error, el asunto se acaba. Ahora bien, la gente del diario ha dicho: pediremos disculpas solamente si se cumplen ciertas condiciones. En términos normales, en términos cotidianos de la vida, si uno comete un error y tiene la decencia de reconocerlo no va a poner condiciones para pedir disculpas. Va y dice: oiga, ayer cometí un error, tenga la amabilidad de disculparme, no lo voy a cometer otra vez. Pero parece que la tensión es no por dar la razón a quien la tiene, sino por ganar la pelea en términos mediáticos y en términos políticos que, como he dicho, mantienen desde hace bastante tiempo el Gobierno Nacional y los grandes medios de comunicación”.
¿Hay libertad de expresión en Ecuador?
Con este juicio a cuestas, la respuesta de Romel Jurado ante esta pregunta es tajante: “Creo que nunca se ha discutido tanto sobre la libertad de expresión, nunca ha habido tantos editoriales, tantos reportajes, tantos columnistas, tantos comentaristas pronunciándose sobre este tema. Nunca ha habido un debate legislativo tan extendido, nunca se han consultado las legislaciones de otros países ni se han traído expertos internacionales. Nunca, como en estos últimos cuatro años, se ha hablado en los foros internacionales de derechos humanos, de prensa, de periodistas asociados, de empresarios de la comunicación, sobre la libertad de expresión en Ecuador. Creo que nunca antes hemos vivido una época en la que ha habido más libertad que ahora”.
Tras su suspensión, la audiencia de casación se fijó para este 10 de febrero. La defensa de los directivos de El Universo sostiene que ésta tampoco debe darse, pues ha transcurrido muy poco tiempo desde que se posesionaron los nuevos jueces. La parte acusatoria, la del presidente Correa, en cambio, señala que otra vez los directivos de El Universo quieren postergar el proceso.