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17 February, 2012 - 15:09

¿Quién está matando a los periodistas en Brasil?

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Los recientes asesinatos de periodistas en Brasil obligan al gobierno de Dilma Roussef a dar respuestas y encontrar a los responsables.
En lo que va de 2012 han sido asesinados tres periodistas en Brasil. Las investigaciones policiales aun no han arrojado luz sobre quiénes podrían ser los responsables. La prensa nacional e internacional se pregunta sobre lo que está sucediendo y al gobierno de Dilma Roussef se le cuestiona por la violencia creciente que están sufriendo los periodistas que denuncian casos de corrupción o del narcotráfico.
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) demanda que los crímenes contra los periodistas sean investigados a nivel federal, algo que parece que podría suceder.
Investigaciones a nivel federal
“Los asesinatos han indignado a la gente. Y ese hecho exige que las autoridades tomen acciones, como lo demandan la Sociedad Interamericana de Prensa, SIP, la Asociación Brasileña de Periodismo Investigativo y la Federación Nacional de Periodistas. En concreto: que esos casos deben de ser investigados en el nivel federal, para evitar presiones sobre las autoridades locales“, plantea Clarinha Glock, periodista de la Unidad de Respuesta Rápida del Proyecto Impunidad, Crímenes en contra Periodistas en Brasil, de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).
Glock lleva diez años documentando e investigando los crímenes contra periodistas en Brasil, y explica que el número de profesionales asesinados varía mucho.
El peor momento se produce en la década de los años 90, con diez casos registrados en Bahía, en el noreste del país. Pero la movilización social y los cambios en el gobierno, dice ella, han contribuido para reducir ese número de asesinatos en la región.
Particularidades regionales.
Clarinha Glock añade que hay que considerar las características de cada región y de cada tipo de crimen. “Los riesgos que enfrenta un periodista que trabaja en ciudades como Sao Paulo, Rio de Janeiro y Brasilia son totalmente distintos a los de un periodista que está en Amazonia, investigando casos ambientales o de narcotráfico”.
Otra variable importante es el comportamiento de riesgo de ese periodista. “Si él tenía contacto cercano con las fuentes, si él o ella basaba sus artículos en documentos, si trabajaba de manera sensacionalista. Son elementos importantes para analizar ese tipo de realidad”.
Situación económica y libertad de expresión.
¿Con la situación económica de Brasil, se esperaría más libertad de expresión?
“Brasil tiene libertad de expresión y tal vez fuera necesario repensar y rediscutir los límites de esta libertad, una vez que existen muchos programas sensacionalistas, y que abusan de ello. Sí hay libertad y el límite es la cuestión ética”, explica Clarinha Glock.
[related-articles]Dice la periodista que, desde el punto de vista económico, seguramente Brasil nunca ha estado tan bien como ahora.
“Me parece que lo que más influye, respecto a esos casos de periodistas asesinados principalmente en el interior del país, es, todavía, la influencia política y también la impunidad, desde el punto de vista de la justicia. En la investigación de esos crímenes, se llega nada más a la persona que lo ejecutó, pero no se llega a quiénes lo pensaron y prepararon”, dice Glock.
Muchas veces, principalmente en los pueblos, los autores intelectuales o quienes ordenan los crímenes de periodistas son políticos, policías o personas con alguna influencia económica.
Y concluye: “Mientras siga pasando lo que pasa – alguien que manda asesinar las personas que no le caen bien, sus adversarios, mientras la justicia no sea eficiente, encontrando a los que ordenaron esos crímenes, y entonces castigarlos, mientras no haya más fiscalización en las fronteras-- me parece que seguirán pasando crímenes semejantes”.