El libro autobiográfico del político holandés Geert Wilders, ‘Marcado por la muerte: la Guerra islamista contra Occidente y mi persona’, será presentado el próximo martes en Nueva York.
La reciente caída del gobierno de Mark Rutte, en la que Wilders tuvo responsabilidad directa, ha dañado seriamente su influencia en Holanda. Queda todavía por ver cómo resonará en Estados Unidos su mensaje contra el Islam y la ‘islamización’ de Occidente.
El fin del gobierno de Rutte ha debilitado el futuro político de Wilders en Holanda. Incluso si su Partido por la Libertad se convirtiera en el más votado en las próximas elecciones adelantadas, el 12 de septiembre, tendría muchas dificultades para encontrar aliados y formar una coalición de gobierno. En este momento no hay ningún partido que quiera trabajar con Geert Wilders.
¿Hacia dónde podría volver la mirada un experimentado anti musulmán como Wilders, en un momento de caída como éste? Estados Unidos, por supuesto. Ayaan Hirsi Ali, la política holandesa de origen somalí, ha hecho carrera como crítica del Islam en Estados Unidos, después de una breve y fulgurante carrera en La Haya. Hay quienes creen que Wilders seguirá sus pasos.
Viajero frecuente
Geerts Wilders no es un desconocido en Estados Unidos. Ha visitado el país regularmente para dar conferencias y recabar fondos. Uno de sus discursos más publicitados fue uno del otoño del 2010, en Nueva York, para oponerse a la construcción de un centro cultural musulmán a poca distancia de la Zona Cero. El holandés aprovechó la ocasión para exponer su mensaje contra el Islam. En un pasaje de su alocución dijo que Nueva York ‘debe defenderse de los poderes de la oscuridad, la fuerza del odio y la plaga de la ignorancia… esto quiere decir que no debemos dejar actuar a quienes quieren subyugarnos’. Su discurso fue ampliamente comentado en la prensa estadounidense.
Cambio de actitud
Entre el 2010 y hoy las cosas han cambiado en Estados Unidos. Wilders encontrará actitudes distintas. Y tal como le sucedió en días recientes, que fue prácticamente ignorado por sus colegas en el Parlamento holandés después de causar la caída del gobierno, bien podría ser que su nuevo libro tuviera una recepción entre tibia y fría en Estados Unidos.
El sentimiento anti musulmán ha perdido fuerza. Una encuesta Gallup del 2011 mostró que los musulmanes, aun cuando siguen sintiéndose discriminados, tienen más confianza que cualquier otro grupo en su propio futuro. Además el estándar de vida de los musulmanes en Estados Unidos ha mejorado más rápidamente que el de otros grupos sociales.
El investigador de Gallup Mohamed Younis señaló: ‘El debate sobre el Islam reflota cuando sucede algo, pero en los últimos dos años las cosas han estado tranquilas y ha bajado el interés público. Creo que en este momento a Wilders no le será fácil vender ejemplares de su libro’.
[related-articles]Hay también otras evidencias de que la actitud estadounidense ante el Islam se ha suavizado. Los precandidatos republicanos a la presidencia con un mensaje claramente anti musulmán no consiguieron llegar muy lejos. El más probable rival de Barack Obama el próximo noviembre, Mitt Romney, es conocido por su visión moderada del Islam. En el mundo de la entretención cabe mencionar un programa reality de la cadena TLC, titulado ‘All-American Muslim’, que fue sacado de la pantalla no por generar una débil controversia sino porque, controversia incluida, apenas consiguió audiencia. A los televidentes les pareció aburrido que los musulmanes aparecieran como estadounidenses normales: el rating del programa fue tan bajo que la cadena decidió cancelarlo.
En Nueva York, la construcción del centro cultural musulmán cercano a la Zona Cero donde Wilders expresó su rechazo en 2010 ha seguido adelante, si bien con un tamaño más modesto que el proyectado originalmente.
Figuras marginales
Si bien la opinión estadounidense sobre el Islam ha mostrado una evolución, hay todavía una minoría de escritores y bloggeros que mantiene una cerrada batalla de advertencia del peligro que según ellos representa el Islam para Estados Unidos.
La pequeña editorial que sacará a la calle el libro de Wilders es un centro activo de los grupos anti islamistas. Regnery Publishing se especializa en teorías conspirativas de extrema derecha y campañas del terror. Uno de sus últimos títulos libros publicados es ‘Después de Estados Unidos: prepárate para Argamedón’ del canadiense Mark Steyn, ferviente enemigo del Islam, autor de la introducción del libro autobiográfico de Wilders.
Ignorado
En su intervención ante el Parlamento, después de causar la caída del gobierno, Geert Wilders parecía cansado, deslucido, y sus palabras no tenían la fuerza habitual. Sus colegas, con una sola excepción, añadieron sal a sus heridas con el desprecio de no hacerle preguntas.
Al parecer, su libro ‘Marcado por la muerte…’ carece de la potencia de su trabajo de propaganda anterior, la película ‘Fitna’. Aparte de sus fiables amigos que también detestan el Islam, es probable que Wilders reciba del público estadounidense un silencio parecido al que debió soportar en su intervención en el Parlamento de La Haya.