“El queso holandés domina las elecciones francesas” y “La embajada se salvó de un arresto domiciliario”. La inventiva de los internautas no tiene límites en su lucha contra la censura online.
Palabras cotidianas o expresiones irónicas se emplean como alternativa a los términos políticamente delicados, sin que necesiten mayores explicaciones.
Pobres censores chinos. Están condenados a perder la batalla con la comunidad online. Los internautas debaten más que nunca sobre el político derrotado Bo Xilai y – más recientemente – sobre el activista de derechos humanos ciego, Chen Guangcheng. Los mensajes van codificados para evadir las estrictas reglas que rigen para Internet en China.
Contienda
Cuando Chen escapa al arresto domiciliario y se refugia en la embajada norteamericana, corren los rumores sobre el “hombre ciego” o “el abogado ciego” en Sina Weibo, la variante china de Twitter. Los usuarios en busca de información no emplean la palabra clave Chen Guangcheng (0 resultados) sino “hombre ciego” o sinónimos relacionados. Las autoridades, al verse en aprietos, no tienen otra solución que bloquear esos términos de búsqueda.
Aparece entonces una larga lista de alternativas que crece con las horas. “Embajada” (norteamericana) y “Linyi”, la ciudad de residencia de Chen, se ubican entre los 10 términos de búsqueda más usados. “The Shawshank Redemption” y “The Great Escape”, dos famosas películas de Hollywood con el tema de una fuga, se convierten de pronto en favoritas de la comunidad internauta. Estos términos también fueron a parar a la lista negra, con el consiguiente efecto no deseado de que ahora tampoco la propia embajada norteamericana aparece en los motores de búsqueda.
Apodos
Todo el mundo conoce a alguno cuyo nombre no se puede mencionar por temor a conflictos o despidos. En países donde la libertad de prensa y de expresión se ven amenazadas, es peligroso llamar a las cosas y las personas por su nombre. El debate político se libra por medio de sinónimos, abreviaturas, distorsiones, juegos de palabras o referencias a personalidades. Algunos son de corta vida, otros permanentes.
En Surinam, el ex líder guerrillero Ronnie Brunswijk sigue usando su nombre de batalla, “Romeo Bravo”, como apodo en su carrera política. Con su comando de la selva, lideró en los años ochenta la resistencia contra la dictadura de Desi Bouterse. En 1980, Bouterse llegó al poder en la antigua colonia holandesa a través de un golpe de estado. Como líder de la rebelión armada, el uso de su apodo tenía un doble significado para Ronnie Brunswijk.
[related-articles]Bouterse tenía – y tiene aún – diversos seudónimos. “La orden”, “Jefe B”, “DB” o “Papá Bouta”. El periodista surinamés Johnny Kamperveen es particularmente talentoso a la hora de inventar apodos. Un ingenio humorístico, pero también una forma de evitar ser detenido.
Elecciones francesas
Quien haya seguido de cerca el debate político de Francia de las últimas dos semanas, podía sumarse sin problemas a las discusiones sobre la contienda electoral entre el “queso holandés” y el “gulasch húngaro”. En Francia, en la primera ronda de las elecciones presidenciales, está prohibido especular sobre el resultado hasta el cierre de las urnas, so pena de recibir fuertes multas. Con la aparición de Internet, esto ha sido superado ampliamente. Además, los sondeos a pie de urna aparecen anticipadamente en las pantallas de Holanda y Bélgica. Aún así, la justicia no cedió.
Los internautas franceses inventaron seudónimos para todos los candidatos, derivados de su nombre, origen o carácter, provistos de la etiqueta numeral #RadioLondres. Una clara referencia a la Segunda Guerra Mundial, cuando la Francia ocupada se mantenía informada a través de transmisiones de radio desde la capital británica. La etiqueta numeral no era solo una prueba de conciencia histórica: también impedía que se mezclaran las distintas discusiones.
Queso holandés vs gulasch
La preferencia del presidente saliente Nicolás Sarkozy por los artículos de lujo es de conocimiento general, y su padre era originario de Hungría, de ahí el gulasch. Para el candidato socialista François Hollande, la asociación con el queso holandés era inevitable. Todos captaron el significado y las autoridades quedaron impotentes porque… ¿dónde dice que está prohibido imaginar la posible derrota de “Rolex”?