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10 May, 2012 - 10:13

Venezuela estudia salir de la CIDH

Logotipo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos  data/files/cidh-650.jpg

Venezuela parece decidida a ser el primer país que denuncie la Convención Americana de Derechos Humanos, vigente en el hemisferio desde 1978, y romper así con la Comisión y Corte Interamericanas de Derechos Humanos.
Según el presidente venezolano, Hugo Chávez, y sus ministros, los líderes del parlamento, las autoridades judiciales y el gobernante Partido Socialista Unido, el sistema interamericano de protección de los derechos humanos está parcializado en contra de Venezuela.
Durante años, Chávez ha criticado a la Comisión y afirmado que para él "no vale nada, es un cero a la izquierda", y a finales del pasado abril ordenó a su vicepresidente, Elías Jaua, integrar un Consejo de Estado, un organismo consultivo previsto en la Constitución de 1999, pero que no se había integrado hasta ahora, para que en cuestión de días le presente recomendaciones a fin de que Venezuela abandone rápidamente el sistema hemisférico de protección de los derechos humanos.
La CIDH "Es un mecanismo que usa Estados Unidos contra nosotros, y el primer país que desconoce la Comisión es Estados Unidos ¿Hasta cuándo vamos a estar nosotros con esa espada de Damocles? ¡Ya basta!", proclamó el mandatario. El canciller Nicolás Maduro aprovechó una reunión ministerial de la novel Unión de Naciones Suramericanas para pedir que se constituyan organismos exclusivamente regionales, de América Latina y el Caribe, para atender los temas de derechos humanos.
También el pasado abril, la Comisión Interamericana había criticado los retrocesos en materia de derechos humanos en Cuba, Colombia, Honduras y Venezuela, y en particular al gobierno de Chávez porque "restringe el goce de los derechos ciudadanos reformando leyes por decreto", así como "la falta de independencia y fragilidad del poder judicial y la afectación de la libertad de expresión".
De su lado, el representante del Estado venezolano ante organismos internacionales de derechos humanos, Germán Saltrón, sostiene que la Comisión incluso viola sus propias reglas al admitir denuncias sobre Venezuela.
"No sólo Venezuela ha hecho críticas a la CIDH, sino también otros países, por admitir casos antes de que se agoten las instancias internas, o que se recojan denuncias basadas en artículos de prensa únicamente. Es el motivo por el cual nos vemos en la necesidad de retirarnos", dijo Saltrón.
[related-articles]Las organizaciones defensoras de los derechos humanos en Venezuela han deplorado el carácter regresivo de este retiro anunciado aunque, por otra parte, destacan que la medida necesita un año de preaviso, durante el cual podrán ventilarse más denuncias. La medida no tiene carácter retroactivo, es decir que los casos por los que Caracas es investigada seguirán su curso y quizá sea contraproducente, pues los ojos de la comunidad internacional vigilarán de un modo más acucioso al gobierno de Caracas.
Así ve las cosas el abogado Marino Alvarado, coordinador de la organización de promoción y defensa de los derechos humanos Provea:
"Consecuencia de una salida de Venezuela de la CIDH puede ser un incremento de la impunidad, que ya es considerable en Venezuela, y un aumento en la desprotección a las víctimas. Es contraria a la Constitución que dice que toda persona tiene derecho de acceder al sistema internacional de protección de sus derechos".
"Es falso que la CIDH tenga sus reflectores más enfocados sobre Venezuela. Los países con mayor número de casos ventilados en la Comisión son Perú, México y Colombia. Argentina tiene más. Venezuela está en décimo lugar".
"Va a hacer más difícil el ingreso de Venezuela a Mercosur (el Mercado Común del Sur, de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), donde se ha argumentado que Venezuela va contra la corriente en materia de derechos humanos. Si el gobierno pretende, yéndose de la Comisión, que no haya vigilancia, va a obtener el resultado completamente contrario, va a haber mayor vigilancia internacional sobre Venezuela".
Ha llamado la atención de los analistas que el presidente Chávez, quien ha tomado individualmente medidas de política exterior como salirse de la Comunidad Andina, o grandes cambios domésticos, como reformar la Constitución o abrir campo a una república socialista, para encarar el tema de la CIDH constituya el Consejo de Estado, un órgano consultivo contemplado por la Constitución de 1999 pero que, hasta ahora, no había sido no activado.
El primer Consejo lo integran exclusivamente figuras oficialistas, un militar activo y otro retirado, encabezados por el vicepresidente Elías Jaua y el antiguo vicepresidente, y veterano operador político, José Vicente Rangel. Como el presidente Chávez busca ser reelegido en los comicios del próximo 7 de octubre, pero durante meses ha estado bajo tratamiento por un cáncer que ha padecido, algunos analistas creen que, mientras estudia el retiro del sistema interamericano de derechos humanos, el Consejo de Estado se entrenaría como órgano de transición o garante de que funcionen las instituciones en caso de que una ausencia de Chávez desate los demonios de la política en Venezuela.