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11 May, 2012 - 14:40

¿Quién es el mejor guardián de la privacidad en internet?

Privacidad de los internautas  data/files/teaser-twitter-overheid-110512_0.jpg

La red social Twiter le ha negado nuevamente a la justicia estadounidense facilitar datos sobre uno de sus usuarios. Tweeter opina que los textos enviados son propiedad de quien lo envía y por principio se niega a dar información.
El parlamentario holandés Arjen El Fassed cree que otros servicios de internet deberían ser más claros sobre sus reglas de privacidad. Además, con una regulación más clara también podrían aumentar su clientela.
El usuario estadounidense en cuestión ha sido acusado de desorden público durante las protestas de ´Ocupad Wall Street´, en Nueva York. Aparentemente, el manifestante escribió sobre las consecuencias de las actividades y el peligro de ser detenido.
Este caso estadounidense no es el único. En el 2010, cuando investigaban las actividades de Wikileaks, las autoridades de EEUU también pidieron información sobre el holandés Rop Gonggrijp, la parlamentaria islandesa Brigitta Jonsdottir y un estadounidense experto en seguridad, Jacob Appelbaum. Después de una orden judicial, Twiiter entregó los datos requeridos.
Transparencia
En Holanda, la policía y la justicia también pueden requerir información de los usuarios de internet. Pero no han sido aclarados ni la frecuencia con que sucede esto ni cuántas veces se solicita el permiso necesario. Un pedido para que se publicasen las estadísticas, presentado por el legislador de la Izquierda Verde Arjen El Fassed, fue denegado por el estado holandés porque pondría en peligro las investigaciones.
Según El Fassed, no está claro qué servicios piden información sobre asuntos privados y tampoco se sabe con qué frecuencia se hacen las solicitudes. Para las escuchas telefónicas las reglas son claras, algo que debería ser igual para los usuarios de internet. La policía holandesa guarda los pedidos de solicitud para intervenir los contactos mediante internet, pero no se sabe si el internauta es notificado de ello. Esto algo obligatorio, según las leyes holandesas.
[related-articles]El Fassed (http://tweedekamer.groenlinks.nl/node/83230) va a ponerse en contacto directo con los servicios implicados. El parlamentario dijo: “Los medios sociales deben ser transparentes. Las autoridades deben ser claras sobre las obligaciones y derechos de los usuarios, porque vivimos en un estado de derecho. Los servidores de internet deben ser muy claros sobre lo que tienen que hacer ante los requerimientos del estado. También deben comunicar que son muy reservados ante situaciones de ese tipo”.
Puertas traseras
En EEUU los servicios de espionaje han ido un paso más. Según la página estadounidense de CNET (http://news.cnet.com/8301-1009_3-57428067-83/fbi-we-need-wiretap-ready-w...), la FBI quiere obligar a los servidores de internet a que dejen abierta una posibilidad en el programa de redes sociales y así poder usmear en la correspondencia del usuario. Formalmente, los agentes deberían pedir permiso para ello, pero con una puerta trasera abierta la entrada para investigar es mucho más fácil.
El Fassed se muestra extremadamente preocupado ante la ampliación de las atribuciones de los servicios de espionaje. El parlamentario holandés opina: “Se deben mantener los derechos que ya existen. El estado no debe ampliar su poder ante cada nuevo desarrollo tecnológico. La gente debe tomar conciencia de que, si se pierde esa protección, será para siempre”.
Valor Económico
Twiter es la única red social que sostiene que el mensaje es algo privado y pertenece al usuario (https://twitter.com/privacy). En caso de que la justicia, del país que sea, pida información, Twiter lo comunica inmediatamente al usuario. Por su parte, Google no es claro sobre su proceder al respecto. Se puede esperar mucho más sobre la política de ese gigantesco buscador de internet, pero en su informe sobre transparencia (http://www.google.com/transparencyreport/) la empresa comunica claramente, con pelos y señales, cuáles son los gobiernos que solicitan ese tipo de información.
El Fassed ha constatado que, tanto Twiter como Google, saben muy bien que los usuarios son extremadamente celosos de su privacidad. Los servidores de internet deberían aprovechar esto como una forma más para competir entre sí. “De esta forma se premiaría la confianza de los internautas”, concluye el parlamentario holandés.