El juicio contra el ex general serbo-bosnio Ratko Mladic ha comenzado el miércoles en el Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia (TPIY).
El juez Alphons Orie debió sortear un obstáculo clave antes de iniciar los procedimientos. Orie, el único juez holandés del tribunal, enfrentaba una demanda por parcialidad.
Alphons Orie (64) es un magistrado pragmático que mide cuidadosamente sus palabras al responder sobre su trabajo en el tribunal. Aunque declina comentar directamente sobre el juicio contra Mladic, defiende con vehemencia el trabajo del TPIY en una entrevista con un periódico reformista holandés.
“El tribunal gira en torno a un tema concreto, que es poner fin a la impunidad”, manifiesta. “En el pasado, los crímenes de dictadores y sus secuaces cayeron en la impunidad. El sistema internacional de justicia penal asegura que esto no vuelva a ocurrir.”
Srebrenica
Esta semana, el presidente del tribunal para la antigua Yugoslavia rechazó alegaciones de que los fallos de Orie en previos juicios perjudicarían su capacidad de juzgar con imparcialidad el caso Mladic. El tribunal desechó también el argumento de la defensa alegando que la nacionalidad holandesa del juez Orie sería un obstáculo para su imparcialidad. La Corte Penal se concentrará en el papel jugado por el comandante serbo-bosnio en la captura de Srebrenica en 1995, donde fueron masacrados unos 8000 hombres y jóvenes musulmanes. La zona era considerada un refugio seguro de Naciones Unidas defendido por las tropas holandesas de la fuerza de pacificación de la ONU. Pero los holandeses les abrieron el paso a las tropas de Mladic.
El presidente del tribunal alegó que los defensores de Mladic no habían logrado probar que Orie, como un observador razonable y bien informado, careciera de imparcialidad.
El mejor hombre
El dictamen favorable al juez había sido ampliamente esperado. El año pasado, el antiguo socio de Orie en un despacho privado de abogados, Mischa Wladimiroff, declaró ante Radio Nederland que la nacionalidad holandesa del juez era irrelevante en el juicio contra Mladic y que lo consideraba “el mejor hombre para esa tarea”.
Alphons Orie nació en la ciudad de Groninga, en el norte de Holanda, en 1947. Estudió derecho en la Universidad de Leiden y obtuvo su doctorado en 1971. Uno de sus casos destacados fue la defensa del sospechoso de bajo perfil Dusko Tadic ante el TPIY. Un caso que ya no sería procesado en La Haya, señala Orie, porque actualmente el tribunal se concentra solamente en los protagonistas principales de la guerra civil yugoslava.
En 1997, Alphons Orie pasó a formar parte de la Corte Suprema de Justicia holandesa. Fue elegido como juez del TPNY en 2001. Se lo conoce como alguien con poca paciencia para el fatigoso proceso de la legislación penal internacional. Impaciencia que puede resultarle útil en la presidencia del extenso caso contra Ratko Mladic, imputado con 106 cargos, entre ellos genocidio, crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad. Sólo ante la Fiscalía desfilarán cientos de testigos.
[related-articles]Impasible
El juez Orie suele desviarse de las costumbres que rigen en el sistema de “common law” anglosajón predominante en el Tribunal para Yugoslavia. Incluso suele interrogar personalmente a los testigos, como sucede a menudo en una corte de justicia holandesa. Esto, según los expertos, ha procurado mayor eficiencia en el trabajo del tribunal.
Sin embargo, la mejor ilustración del profesionalismo del juez Orie es su impasible respuesta a una pregunta del periódico reformista holandés sobre su opinión ante la posibilidad de absolución de un imputado de crímenes contra la humanidad.
“El hecho de que yo deteste al acusado o sienta lástima por él es completamente secundario en mi función. No puedo dictar sentencia desde un sentimiento de indignación. Debo sopesar las pruebas de manera racional. Esto es lo que se exige de un juez imparcial”.
El juez holandés agregó que, si bien se siente a veces conmocionado por la gráfica naturaleza de los crímenes cometidos, “no pierde el sueño” por los detalles de un juicio. Aún así, no es insensible a las atrocidades cometidas. “Uno se siente profundamente afectado por estas cuestiones”, asegura el juez Orie.