En Holanda existe un gran número de mujeres que se encuentran atrapadas en los lazos matrimoniales. Aunque se han divorciado ante la ley en Holanda, siguen estando casadas según su religión. Esta semana se ha abierto un punto especial de contacto para estas mujeres: Femmes for Freedom.
Independientemente del número de casos de mujeres atrapadas en un matrimonio religioso, las consecuencias de esta situación pueden ser gravísimas. Por ejemplo, las mujeres musulmanas que formen pareja o contraigan matrimonio nuevamente, corren el riesgo de ser arrestadas en caso de viajar a su país de origen. También pueden ser acusadas de adulterio, lo que se castiga con la lapidación o la horca, según el país. En pocas palabras, regresar al país natal puede significar un peligro mortal.
Deshonra
La mujer “adúltera” no será detenida inmediatamente a su llegada al aeropuerto. Suele suceder que los propios familiares o conocidos avisan a la policía, que inmediatamente pasa a la acción. También en Holanda pesa una enorme presión sobre las mujeres “infieles”, ante el temor a ser expuesta a la deshonra por su familia.
Se trata de un problema invisible, ya que son escasas las mujeres que se atreven a denunciar públicamente sus problemas. Una excepción es Shirin Musa, una mujer paquistaní-holandesa que contrajo matrimonio por civil en Holanda con un musulmán paquistaní en el 2002. En el 2005, la pareja también se casó según la religión musulmana.
En el 2008, el esposo de Musa solicitó el divorcio porque “ella no era una buena esposa”. Se separaron según la ley holandesa pero su ex marido se negó a consentir una disolución religiosa del matrimonio.
Por lo que se sabe, Musa es la primera mujer musulmana en Holanda que logra disolver su matrimonio religioso mediante un dictamen de un juez holandés. Mejor dicho: el juez condenó a su ex marido a una multa de 250 euros por cada día que durara su negativa a conceder la disolución matrimonial. Musa había denunciado violación de sus derechos tal como se establecen en el Tratado Europeo de los Derechos Humanos. El juez aceptó los argumentos y su ex marido pronto accedió a colaborar.
Otras religiones
Mujeres de otras religiones, como el catolicismo o hinduismo, también corren el peligro de ser perseguidas si desean divorciarse. El derecho matrimonial judío igualmente puede presentar serios obstáculos, por los que las mujeres quedan presas en el matrimonio cuando el marido se niega a consentir la disolución religiosa. Y en el caso de que la mujer tuviera una nueva pareja o incluso hijos, puede convertirse en la vergüenza de la familia.
[related-articles]Sin embargo, en Holanda parece ser más fácil conseguir la disolución de un matrimonio judío que de uno musulmán. Según la abogada Danusia Bialkowski, quien asistió a Shirin Musa, las parejas judías holandesas actualmente incluyen en las cláusulas matrimoniales la condición de que, llegado el caso, el esposo no se negará a la disolución del matrimonio religioso. La abogada señaló que los rabinos aceptan ese acuerdo.
Femmes for Freedom
Basándose en su experiencia personal, Shirin Musa creó el año pasado la organización Femmes for Freedom, que lucha contra las “prisiones matrimoniales” y los matrimonios forzados. Musa conoce una veintena de mujeres en su entorno directo que están atrapadas en su matrimonio.
Con su organización, Musa se propone combatir estos abusos, tanto en Holanda como en el extranjero. Esta semana, Femmes for Freedom ha habilitado un punto de contacto. En el futuro, Musa tiene la intención de capacitar a personas para que brinden apoyo y acompañamiento a las mujeres durante un proceso legal.
En su opinión, es muy importante que se adopten medidas a nivel político. El mes próximo se realizará una mesa redonda con la Cámara Baja holandesa. Femmes for Freedom aboga por incluir en una propuesta de ley sobre matrimonios forzados también una cláusula dedicada a las prisioneras en el matrimonio. El ministro de Seguridad y Justicia dimisionario, Ivo Opstelten, estaría dispuesto a considerar la petición, según aseguró su portavoz advirtiendo a la vez que no se trata de una materia de fácil resolución.