Unas trabas a la cuestión del transporte de energía desde el Paraguay a Uruguay por territorio argentino han puesto en evidencia el ya tradicional dominio de los ‘grandes’ del Mercado Común del Sur, MERCOSUR, Brasil y Argentina. Así lo consideran los analistas.
El malestar paraguayo, uno de los ‘pequeños’ del bloque, fue manifestado recientemente por la viceministra de Minas y Energía de ese país, Mercedes Canesse. “Nos sentimos discriminados”, dijo a una emisora, recordando que en el pasado hubo situaciones en que Argentina dejó pasar energía brasileña por su territorio con destino a Uruguay. Con Paraguay es otro el escenario.
Los pequeños protestan
“Es una cuestión criticada por los dos países pequeños del MERCOSUR –Paraguay y Uruguay- y sobre los que existe presión interna, especialmente de los grupos de empresarios que exportan a través de la Argentina o a la Argentina y que reiteradamente han encontrado barreras comerciales que van contra el “sentido de integración”, señala Benjamín Fernández Bogado.
Para el corresponsal de Radio Nederland y analista regional, el conflicto energético no es más que una circunstancia que pone a prueba la sostenibilidad del proyecto integrador y evidencia “las incoherencias y contradicciones del discurso de las dos locomotoras del proyecto integrador del sur –Brasil y Argentina- y la realidad concreta con la que operan en relación a los dos países más pequeños.”
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Uruguay sufre una sequía que redujo la producción hidroeléctrica del país y que encarece la generación de energía. La energía eléctrica es el principal producto de exportación del Paraguay, por lo que a la viceministra Canesse le pareció natural permitir la venta y transporte hacia Uruguay. Ello a pesar de que Argentina es la gran proveedora de energía al Uruguay.
“En este momento hay una gran demanda de Uruguay y este país encuentra mejor precio en la energía paraguaya. La energía paraguaya debe ser canalizada a través de la Argentina para lo cual la Argentina pide un costo de peaje muy alto que termina desalentando el negocio”, comenta Fernández.
El analista recuerda que Paraguay y Argentina han construido juntos la represa hidroeléctrica de Yacyretá, cuyo tratado establece que la energía sobrante que no utiliza el Paraguay solamente puede ser comercializada a la Argentina.
“La energía eléctrica que el Paraguay vendería al Uruguay es de una hidroeléctrica ubicada al interior del territorio paraguayo y que sí podría ser exportada a un tercer país. El argumento paraguayo es que la energía que genera Yacyretá es la misma que argentina le vende al Uruguay, con lo cual la desventaja en términos de comercialización es bastante grande en contra del Paraguay”.
Lo que deja en evidencia que la Argentina tiene un discurso integracionista para afuera pero no lo practica con sus socios del Mercosur.
Los precios del transporte
Según informes, Argentina y Paraguay negociaron durante más de un año un precio de peaje. En principio, las autoridades argentinas pedían más de US$ 40 por MWh enviado, un valor muy alto teniendo en cuenta que a nivel regional el precio por este tipo de servicio es de alrededor de US$ 7. El precio de peaje acordado al final oscila entre US$ 12 y US$ 14 por MWh.
Según la viceministra de energía paraguaya, la voluntad política de Argentina no se ha materializado y por ese motivo Paraguay está dispuesto a compartir su energía por “solidaridad”. Paraguay, según informaciones, “elevará” sus quejas en el ámbito del Consejo Energético de la UNASUR.