Un conocido cantante de Azerbaiyán debió huir de su país debido a un videoclip en el que expresa crítica contra el régimen dictatorial.
En las imágenes, que pueden verse en YouTube, el popular cantante del grupo Bulistán, Jamal Ali, interpreta una canción donde relata cómo fue detenido y golpeado debido a sus opiniones.
Dos meses atrás, durante una manifestación, Jamal Ali fue encarcelado y apaleado durante diez días por haber ofendido a la madre del dictador azerí, Ilham Aliyev.
Eurovisión
Pocos días antes de la publicación del clip, y en vísperas del Festival Eurovisión en la capital de Azerbaiyán, Bakú, Jamal abandonó el país por temor a que, si lo volvieran a detener, en esta ocasión no lo dejarían en libertad después de diez días.
Antes de abandonar Azerbaiyán, el popular cantante ‘underground’ dijo estar preocupado por su vida en Bakú.
Jamal saltó a la fama al frente de la formación de Hip-Hop Host, pero con su nueva banda, Bulistá, atrajo no sólo la atención de sus fanáticos, sino también la de las autoridades, ya que su grupo ataca constantemente al presidente Aliyev y su familia.
Represión
A fines de marzo, miles de jóvenes se manifestaron contra el régimen dictatorial de Azerbaiyán. Bulistán actuó en el evento pero al final del primer tema surgieron problemas. Un mes después de los hechos, en un café de Bakú, mientras fumaba ininterrumpidamente, Jamal comenta: “Lo último que recuerdo es la cara de mi amigo, que claramente decía ´Vámonos de aquí´. Y sólo habíamos tocado un tema.”
Si bien durante muchos años estuvo prohibido manifestarse en Azerbaiyán, actualmente se toleran reuniones bajo severas condiciones. El régimen permite manifestaciones en una pequeña plaza reservada para tal fin en la periferia de la ciudad y rodeada de policías antidisturbios, que también son apostados en las calles adyacentes.
Jamal comenzó su concierto con la canción ‘Vete’, sobre un sultán que se enriquece con el dinero del pueblo. El cantante acusa así, mas sin nombrarlo, al Presidente de Azerbaiyán. Para resumir su opinión sobre la dictadura en su país, Jamal dice que los gobernantes son “inmensamente ricos, pero los ciudadanos no reciben nada.” El texto de la canción roza el límite pero no irrita a la policía, que controla todo lo que sucede durante el concierto. Sin embargo, Jamal se siente impulsado y al finalizar el tema grita desde el escenario: “Y fóllate a la madre de Ilham.”
Antes de que el cantante abandonara el podio, cuatro agentes de civil lo agarran de brazos y piernas y se lo llevan a rastras. “Todo sucedió muy rápido,” comenta, “un amigo me dijo que me golpearon detrás de la cabeza, después no supe más nada.”
Maltrato
“En la comisaría comenzaron a golpearme las piernas con bastones. Luego, me obligaron a firmar una declaración en la que prometía nunca más usar palabras insultantes en público.” Jamal fue condenado a diez días de prisión por haber proferido insultos en público. En el tumulto también fueron detenidos el guitarrista y un amigo del cantante.
[related-articles]“Mientras un agente se sentaba encima de mí para impedir que me moviera, otro me golpeaba con una barra de hierro; eso ocurría todos los días, y a veces durante tres horas,” narra. Otro preso le contó golpean a los prisioneros en los talones para que no puedan caminar ni asistir a nuevas manifestaciones, algo que Jamal recordó haber visto en una película turca.
Según la ley azerí, las injurias al Presidente o su familia se castigan con una pena de uno a tres años de cárcel. Pero Jamal tuvo suerte debido a que, entre el 22 y el 26 de mayo, Bakú acoge al Festival de la Canción Eurovisión. El músico explica que el régimen no quiere dar más publicidad al asunto, y que la detención de un conocido artista en el país anfitrión del evento no daría una buena imagen del Gobierno.
Amnistía Internacional ha insistido ante el régimen de Azerbaiyán para que deje en libertad a decenas de presos políticos antes del Festival Eurovisión. La organización defensora de los derechos humanos también publicó una protesta por el arresto de Jamal, y calificó de inadmisible e irónico que, dos meses antes del festival, las autoridades azeríes repriman con violencia las protestas pacíficas y amordacen a los cantantes. Al dejarlo en libertad, las autoridades advirtieron a Jamal que, una vez termine el evento musical, sabrán encontrarlo.
Resistencia
Por su parte, el músico no esperó y abandonó el país. En vísperas de Eurovisión, Bulistán publicó el tema ´Vermicelli´, en el que Jamal se explaya contra la dictadura como nunca antes. El artista canta su propia detención, los golpes, ser arrastrado al coche policial y la emisión de los hechos por la televisión estatal. También canta a los habitantes de Bakú que fueron desalojados para construir el estadio donde se celebra el Festival de la Canción.
“Mi casa fue demolida y estoy desocupado, ¿crees que me interesa Eurovisión?” En el videoclip se ve a Jamal pintando en las paredes de una casa que será demolida. Al final aparece un gran dedo mayor con alas. “En todos lados hay cámaras que me controlan. Éste es un mensaje para ´ellos´: el sagrado dedo mayor.”
Luego de su huida, Jamal escribió en un correo electrónico: “Siempre estoy huyendo. La policía fue a casa de mi madre el mismo día en que apareció el video”. Desde el extranjero, Jamal Ali continúa luchando. “Sigo combatiendo por la libertad de expresión en este país,” declara, “ahora realmente el asunto es entre el Presidente y yo.”