Los representantes de 34 naciones miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) se reunirán entre el domingo y el martes en Cochabamba para ratificar su voluntad de fortalecer la seguridad alimentaria y reiterar su compromiso de erradicar el hambre y la malnutrición en las Américas.
El canciller boliviano, David Choquehuanca, ha anunciado que todo está a punto en Tiquipaya, un pueblito a diez kilómetros de la ciudad de Cochabamba famoso por su producción de flores y, ahora, escenario de la cuadragésima segunda asamblea general de la OEA que se da cita en Bolivia después de 33 años.
“Ya Bolivia está preparada. Los ambientes están listos para que puedan desarrollarse las discusiones que vamos a tener representantes de 34 países, de 34 Estados: cancilleres, altas autoridades, que van a llegar para abordar temas de interés del hemisferio. Uno de los temas que van a discutir y que va a tener una declaración, desde luego por consenso, es el referido a la seguridad alimentaria. Los cancilleres, los representantes de Estado vamos a discutir cómo podemos garantizar una buena alimentación, una adecuada alimentación para quienes vivimos en el hemisferio”.
El proyecto de declaración sobre seguridad alimentaria, que considerarán los ministros de Asuntos Exteriores del hemisferio, menciona entre una veintena de puntos la necesidad de promover el desarrollo agrícola en base a políticas nacionales y regionales que tengan en cuenta la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad, a la par de la innovación tecnológica, para incrementar la producción destinada a erradicar el hambre y la malnutrición en la región americana.
La Asamblea va a desarrollarse en un ambiente un poco enrarecido. De un lado, los conflictos sociales que afronta el gobierno del presidente Evo Morales y que pretenden lograr una resonancia entre los delegados a la reunión. De otro, se advierte en el seno mismo del foro cierto antagonismo contra uno de sus más importantes miembros: Estados Unidos. La secretaria de Estado estadounidense, Hilary Clinton, es la gran ausente del foro. Sobre este asunto, comenta el director del periódico Opinión de Cochabamba, Edwin Tapia.
“En forma específica se va a tratar de algún modo las relaciones de América Latina con Estados Unidos de Norteamérica. Como se sabe, gran parte de países de Suramérica se declaran antiimperialistas. Tradicionalmente Estados Unidos ha jugado un papel preponderante en la OEA; dentro de un organismo intergubernamental, cada país busca lograr la mayor hegemonía posible y, en esa dinámica, Estados Unidos ha jugado un papel dominante en la OEA, pero en estos años, por los gobiernos de que hablamos anteriormente, hay una tendencia equilibradora con Estados Unidos y, creo que esa tendencia equilibradora se va a plantear en todos los temas que sean tocados en la asamblea”.
Hay aún otros asuntos en un extenso temario de 83 puntos preparado en el borrador de esta Asamblea, de los que la democracia, la protección a poblaciones vulnerables: niños, mujeres, ancianos e indígenas; la inseguridad y la violencia; el creciente narcotráfico en la región, además temas como el de las Malvinas y la demanda marítima de Bolivia a Chile, el derecho humano al agua, el derecho a la libertad de pensamiento, expresión e importancia de los medios de comunicación y el derecho a la verdad serán temas a debatir.
Sin duda, espera a los delegados de las 34 naciones una agenda bien nutrida, cuyos resultados se conocerán la próxima semana.