Astrónomos de todo el mundo se preparan para observar este martes y miércoles el pasaje de Venus por delante del Sol, un fenómeno excepcional que no volverá a producirse hasta dentro de 105 años.
El tránsito de Venus entre la Tierra y el Sol, de casi siete horas de duración, se verá como un punto negro en la superficie solar, pero los expertos advierten que sólo debe ser observado a través de filtros solares aprobados para evitar el riesgo de ceguera.
El inicio del fenómeno será visible en América del Norte (en todo Estados Unidos y en el centro y este de Canadá), en toda América Central y el Caribe y en el norte de América del Sur (en la parte media y norte de Perú, Ecuador y Colombia y en Venezuela en casi todo el territorio) en la tarde del 5 de junio, siempre y cuando el cielo esté despejado.
El final del fenómeno no se verá en estas regiones debido a la puesta del sol. Todo el pasaje de Venus delante del Sol podrá verse en Asia Oriental y la zona del Pacífico Occidental. En Europa, Medio Oriente y Asia del Sur se verán las etapas finales del pasaje a medida que vaya amaneciendo en la región el miércoles.
La mayor parte de América del Sur, así como el oeste y suroeste de África, no llegarán a observar el fenómeno. La sonda Venus Express de la Agencia Espacial Europea (ESA) es la única nave en órbita alrededor de Venus en la actualidad y utilizará la luz del Sol para estudiar la atmósfera de ese planeta.
Para quienes quieran ver el fenómeno desde sus teléfonos inteligentes, hay una aplicación para el seguimiento del pasaje en http://tov2012.esri.com, según la asociación internacional Astrónomos sin Fronteras.