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11 June, 2012 - 11:16

Experto en China advierte sobre otra Guerra Fría

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La recaída económica de China también tiene consecuencias para países en África, Oriente Medio e Indonesia, por un descenso de los precios de materias primas. Así lo advierte el prominente economista político, Jonathan Holslag, experto en China, quien también considera preocupante la perspectiva de una nueva Guerra Fría por las tensiones sino-norteamericanas.

La economía china continúa creciendo, con un impresionante 8,1 por ciento en el primer trimestre de este año. Sin embargo, actualmente se observa un retroceso que tendrá consecuencias para los socios comerciales, principalmente en África, según Holslag, de la Universidad Libre de Bruselas.
Caída de las materias primas
“China cuenta con menos recursos para la infraestructura y experimenta una disminución de la demanda interna. Esto provoca una caída de los precios de materias primas, lo que ya sucede en el caso de algunos minerales y también en el sector alimentario. Como principal importador, China determinaba el precio de esos productos. En África, América Latina e Indonesia se creó una dependencia en los altos precios de materias primas”, observa Holslag.

“Deberán pasar por una difícil transición. La situación se asemeja a la de los años noventa, cuando también se registró una fuerte caída en los precios de materias primas. Esto provocó grandes problemas en los gobiernos de países en desarrollo y causó inestabilidad general. Sin embargo, a largo plazo los precios volverán a subir porque la demanda seguirá creciendo.”
[related-articles]Aguerrida
Por lo tanto, aún está por verse si las consecuencias de esta caída de precios serán duraderas. Lo que preocupa a Holslag son más bien las crecientes tensiones entre China y Estados Unidos por la influencia norteamericana en el este de Asia. Recientemente, Estados Unidos aumentó el número de barcos de la marina estacionados en la región. La actitud de Pekín hacia los norteamericanos es cada vez más aguerrida.

Estas tensiones geopolíticas en Asia oriental pueden conducir asimismo a una nueva Guerra Fría en África, opina el experto belga, con China como el contrincante de Estados Unidos. “Comprendo que es muy difícil para los europeos vislumbrar un panorama como éste, pero creo que cada vez es más probable.”

“No hay solución para las tensiones en el Océano Pacífico. El debate en el Congreso norteamericano y en el Partido Comunista chino se está endureciendo, lo que reduce el espacio de maniobra para llegar a compromisos. Y está aumentando el número de conflictos comerciales entre China y Estados Unidos. Pekín no está muy dispuesto a hacer concesiones a Occidente, sobre todo porque también en China aumentan rápidamente las tensiones socio-económicas.”
Puertos africanos
China podría consolidar sus intereses comerciales en África con relaciones políticas más sólidas y, finalmente, con asociaciones militares, opina Holslag. “Observamos un aumento en la presencia de las fuerzas navales chinas en puertos africanos, así como una creciente ayuda militar de China a los países donde tiene intereses económicos. De continuar las tensiones, seguramente se trasladarán también al continente africano.”

“En ese caso, China y Estados Unidos adoptarán posturas opuestas en ciertos conflictos, como la rivalidad entre las dos partes de Sudán.” Según el experto, también el futuro de países como Egipto y Argelia puede convertirse en una manzana de la discordia. “En caso de guerra civil o inestabilidad en un país de África occidental, por ejemplo, se corre el riesgo de una intervención militar no coordinada de ambas partes.”
Hugo Chávez
Según el economista político belga, una situación similar de Guerra Fría no sería factible a corto plazo en África o incluso Latinoamérica, donde la postura de China no es tan reservada frente a los avances del presidente venezolano, Hugo Chávez. Pero puede ser el resultado de un proceso gradual.

“Lo importante es que Estados Unidos y China lleguen a un compromiso sobre las esferas de influencia en Asia oriental. Los chinos quieren poner fin al liderazgo militar y diplomático norteamericano en la región, pero Estados Unidos se niega a abandonar su hegemonía.”