Ancianos con moretones y heridas, con carencias de comida y líquidos, sin lavarse y en una cama sucia: se suele tratar de maltrato de ancianos. El viernes, se celebra el Día Mundial de la Conciencia del Abuso de Mayores. El primer paso es reconocer el problema.
Al igual que los niños, los ancianos son con frecuencia dependientes de otros. Mientras más precaria sea su condición, menos pueden valerse por sí mismos. Además del abuso infantil existe también el abuso de ancianos. Este es un problema que se supone que sufre hasta un 10 por ciento de los adultos mayores en el mundo.
El tema del abuso contra los ancianos está en el temario desde fines de los años noventa. En 1997 se creó INPEA, la Red Internacional para la Prevención del Abuso de Ancianos, en la que participan alrededor de 60 países del mundo.
El menos reconocido
“La mayoría de los países se encuentra abocada al combate contra el abuso de ancianos. Por ejemplo, Japón y Australia van por un muy buen camino, pero otra naciones no tanto,” dice Mirjam van Dongen, la representante de Holanda en la red. “En general, los países todavía están trabajando en el llamado a la toma de conciencia. De todas las formas de violencia intrafamiliar, el abuso de ancianos es el menos reconocido.”
Violencia en la calle, por ejemplo un robo, o si un estafador engaña a personas de puerta a puerta, en algunos países se califican como abuso de ancianos y en otros no. La Organización Mundial de la Salud de las Naciones Unidas, OMS, maneja en grandes líneas la misma definición que Holanda.
Convivientes
Existen seis formas de abuso de ancianos: abusos físicos y psicológicos, abandono, explotación financiera, abuso sexual y violación de derechos de personas de 65 años y más. Casi siempre el anciano es dependiente de la persona que comete los abusos. Puede ser una relación profesional, como en el caso de un enfermero en casa o en un asilo, pero también los convivientes o familiares se hacen culpables de los abusos.
[related-articles]“Existe una diferencia entre el abuso activo y el masivo. Un importante criterio es si el anciano sufre daño, si su integridad se ve afectada,” según Mirjam van Dongen. Se conocen casos en los que un miembro de la familia roba todo el dinero de la cuenta bancaria del adulto mayor, pero a veces el abuso es incluso sin intención. Por ejemplo, cuando un enfermero voluntario frustrado le da una palmada a un anciano, o no consigue lavarlo ni darle de comer.
También en culturas donde los ancianos gozan de mucho respeto las cosas pueden salir mal. “Es importante la forma como vemos a nuestros ancianos, pero existe toda clase de factores de riesgo. La pobreza y la mala atención médica pueden incrementar los riesgos de que se cometan abusos”, concluye Van Dongen, quien es presidenta de la Plataforma Nacional de Combate al Abuso de Ancianos, LPBO, que existe en Holanda desde 2004.
Plan de acción
Las cifras difieren por país entre 5 a 10 por ciento de la población de adultos mayores. Esto tiene que ver con las distintas interpretaciones del concepto pero también con la atención de la sociedad al fenómeno. El reconocimiento del problema hace que las estadísticas suban. Esta semana el LPBO dio a conocer las cifras de 2011. Reflejan un aumento de 994 casos en relación con 2010, lo que equivale a un 16 por ciento. Las razones no son claras.
El Gobierno holandés lanzó un plan de acción en marzo de 2011. La conciencia y la prevención son cruciales. La educación de profesionales y voluntarios puede ayudar en este aspecto. Hay todavía un proyecto de ley que obligará a las instancias de salud y de educación a denunciar y combatir cualquier forma de abuso. En caso que no haya una solución, las situaciones pueden ser denunciadas en los lugares de apoyo contra la violencia intrafamiliar. La ley todavía no ha sido promulgada. Algunos partidos exigen que haya penas más severas para esa forma de delito.
Recortes en Salud
Para el plan de acción holandés se necesita anualmente disponer de 10 millones de euros. Van Dongen espera que el nuevo Gabinete, el próximo otoño, no ahorre en este punto. Los recortes en la Salud podrán tener como consecuencia el aumento del abuso contra los adultos mayores. Los enfermeros necesitan tiempo y asesoría profesional para cumplir con su trabajo convenientemente.