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16 June, 2012 - 06:00

Premios no recogidos: una historia de disidentes

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La líder opositora birmana Aung San Suu Kyi ha recibido el Premio Nobel de la Paz  que le fue conferido en 1991. Hasta el momento no había podido recoger el galardón en Oslo porque se encontraba en arresto domiciliario en su país. Varios ganadores del premios de la paz o de derechos humanos todavía esperan el momento para recibir la distinción.
Los precios son utilizados para estimular a los disidentes y a los activistas pro derechos humanos que viven bajo dictaduras. Sin embargo, los regímenes lo consideran una intromisión en sus asuntos internos, e impiden que los laureados recojan sus premios. Algunos incluso hacen más difíciles las condiciones de vida de los galardonados y sus familias también deben sufrir las consecuencias.
“Obsceno”
Tomemos el caso del disidente chino Liu Xiaobo. El gobierno chino ya había advertido con antelación al Comité Nobel de Noruega que no otorgara el premio de la paz a Liu. Cuando éste lo obtuvo de todos modos en 2010, no pudo ir a recibirlo. Se encontraba cumpliendo una pena de once años de cárcel.
China calificó el otorgamiento del premio a Liu de “obsceno” e impidió a la familia del disidente viajar a Oslo. El Gobierno de Pekín ejerció presión ante embajadores de otros países para que no asistieran a la ceremonia de entrega de premios. La esposa de Liu, Liu Xia, ya estaba bajo arresto domiciliario y alrededor de la fecha de entrega de los Nobel fue mantenida fuera del alcance del mundo exterior.
[related-articles]Secreto
La activista china Ni Yulan, obtuvo el año pasado el premio holandés Mensenrechtentulp (Tulipán de Derechos Humanos), que lleva incluido una suma de dinero de 100.000 euros. La distinción le fue conferida por su labor en defensa de los derechos humanos de los habitantes de Pekín cuyas casas fueron confiscadas y demolidas en la víspera de los Juegos Olímpicos de 2008. Durante mucho tiempo se mantuvo el nombre de Ni Yulan en secreto como ganadora del premio por miedo a poner en riesgo su seguridad y la de su familia.
Durante la ceremonia de entrega, la activista se hallaba bajo arresto preventivo. Anteriormente en este año había sido condenada a dos años y ocho meses de cárcel. Su marido Dong Jiqin recibió una pena de dos años. Por el momento, Ni no estará en condiciones de recoger su premio,
Sobria ceremonia
En Diciembre de 2010, Las autoridades cubanas negaron el permiso a la bloguera Yoani Sánchez para viajar a Holanda a recibir el premio Príncipe Claus, unido a un monto de 100.000 euros. El galardón tiene el objetivo de estimular las manifestaciones culturales en regiones en los que la censura o la pobreza coartan la libertad de expresión.
Sánchez se hizo acreedora del premio por su blog en el que, según el jurado, el mundo era mantenido informado de la realidad cotidiana en Cuba y “daba voz a aquellos a los que se las habían silenciado.” Finalmente, el galardón le fue entregado durante una sobria ceremonia en la Embajada de Holanda en La Habana.
Primavera
Aung San debió esperar más de veinte años a una primavera democrática en su país para poder recoger el Nobel. Se encuentra en la tradición de los ganadores que no pueden viajar a Oslo o Estocolmo por decisión de un régimen totalitario. Sus predecesores fueron, entre otros, los escritores y disidentes soviéticos Boris Pasternak, Alexander Solshenitsin y Andrei Sacharov.
De esos galardonados, solamente Solshenitsin recibió personalmente el premio, después de haber sido deportado de la Unión Soviética en 1974. En el caso de Sacharov fue su esposa, Yelena Bonner, la que recibió el premio de la paz en 1975. Pasternak obtuvo el premio Nobel de Literatura en 1958 y murió dos años más tarde. En 1989, después de la caída de la Unión Soviética, su hijo fue a recoger el galardón.
A veces se necesita mucho tiempo. Pero no cabe duda que alguna vez llegaremos a escuchar las palabras de agradecimiento por el premio de Liu Xiaobo, Ni Yulan en Yoani Sánchez en Oslo, La Haya o Ámsterdam.