‘Me apena comunicarles que Solitario George ha fallecido inesperadamente, a los 100 años de edad, el pasado fin de semana. Con él se extingue una subespecie de tortugas de las Galápagos. Hace apenas cinco años estuve con él y recibí su viva mirada’, escribe Wim Jansen, jefe de Departamento Latinoamericano de Radio Nederland.
Cuando me encontré brevemente con George hace cinco años, en una de las islas del archipiélago de las Galápagos, parecía notablemente despierto, considerando sus 95 años de edad. Caminaba bien, a unos 300 metros por hora, con 200 kilos a la espalda. Podía levantar su pequeña cabeza lo suficiente para alimentarse de hierba, pero en su maltrecho hocico era posible ver que el paso del tiempo estaba comenzando a hacer estragos.
[related-articles]La muerte de Solitario George se ha convertido en noticia mundial porque era el último macho de su especie. Además porque un grupo de gente con buen ojo publicitario lo había convertido en símbolo de las Galápagos, uno de los parque naturales más bellos del mundo. Fue en este archipiélago donde Charles Darwin, hace siglo y medio, sentó las bases de su teoría de la evolución.
Las Galápagos
Dado que al parecer era infértil, su historia se convirtió en la personificación de las Galápagos. Solitario George representaba la extinción de algunas especies y los peligros que amenazan al archipiélago. Las Galápagos se encuentran en el Océano Pacífico, a unos mil kilómetros al oeste de la costa de Ecuador, país al que pertenecen. Se calcula que todavía quedan allí unas 20 mil tortugas de distintas subespecies.
Hace cinco años George no mostraba señales de sentirse amenazado. La verdad, no creo que hayamos iniciado una relación. Después de mirarnos a los ojos un par de minutos, otro turista con cámara fotográfica me empujó fuera de su campo visual y no recuerdo que George haya siquiera pestañeado.