En la localidad mexicana de San Marcos Avilés en Chiapas, las numerosas comunidades indígenas que habitan esa zona acusan a las autoridades del país de llevar a cabo una feroz represión. Escuelas alternativas levantadas con el apoyo del EZLN donde los niños reciben enseñanza basada en la cultura y principios indígenas, fueron cerradas y detenidos algunos de los profesores. Los habitantes afirman que fueron expulsados de sus hogares y permanecieron con sus hijos durante un mes a la intemperie, sus cosechas son saqueadas o destruidas.