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3 August, 2012 - 12:51

Cárceles en Venezuela: nada de cambios

Motín de reclusos en Venezuela  data/files/carcel.venezuela.web_.jpg

El hacinamiento, el tráfico de armas o las luchas entre presos siguen siendo pan de cada día en las cárceles venezolanas. La situación es sumamente preocupante, a pesar de que hace un año el gobierno creara un ministerio penitenciario.
El ministerio de Asuntos Penitenciarios fue creado con el objeto de mejorar la situación carcelaria tras una de las peores crisis ocurridas en penales venezolanos en los últimos tiempos, recuerda Carlos Alberto Nieto, Coordinador General de la Organización Una ventana por la Libertad, pero “Nada ha cambiado”.
La crisis de El Rodeo
A fines de junio del 2011 la cárcel de El Rodeo fue intervenida policialmente tras graves enfrentamientos entre reos. Las autoridades decomisaron entonces decenas de armas, municiones, drogas y teléfonos celulares en este establecimiento con capacidad para 750 reclusos, pero donde se hallaban encarcelados más de 4.500.
Tras la crisis, en la que fallecieron más de 20 personas, el gobierno venezolano creó el ministerio para la atención penitenciaria “Con el fin de lograr la humanización de la población privada de libertad”.
[related-articles]Triste realidad
El defensor de los derechos de los reclusos y familiares de reclusos confirma lo que constataron ya varias instituciones: “Desde la creacción del Ministerio de Asuntos Penitenciaros, en ese lapso de un año, hubo 523 muertos 1.967 heridos, 398 protestas y dentro de estas protestas 103 huelgas de hambre”.
Nieto sostiene que la capacidad actual de los centros carcelarios es para 14.500 personas pero son 44.000 los reclusos. “Esto quiere decir que hay un 220 por ciento de hacinamiento”.
Sobre programas de rehabilitación no se conocen casos exitosos. “Hay un ocio absoluto por parte de la población reclusa. El 95 por ciento de la gente privada de libertad hace absolutamente nada de nada”, lamenta Nieto.
Los responsables
Desde el gobierno, hasta quien abre y cierra las puertas de las cárceles, pasando por el sistema judicial y penal, ninguno, según Nieto, cumple sus funciones como debe ser.
“Un 75 por ciento de reclusos aun no tiene una sentencia definitiva. El personal en las cárceles labora de forma deficiente, no conoce el sistema ni el trabajo en cárceles. Y el problema más grave es el tráfico de armas y drogas que de la mano definitivamente de funcionarios de la guardia nacional y del propio ministerio, son los únicos que tienen el poder para hacer ingresar todas las armas de guerra, ametralladoras y granadas que están en poder de los reclusos”.
Nieto coincide con quienes sostienen que “El control de las cárceles está en manos de los presos y no del estado venezolano como debería ser”. De ahí su llamamiento a las autoridades a que intervengan en el asunto.
“La Constitución habla de cárceles descentralizadas, de deportes y actividades de rehabilitación. Nuestra solicitud es que funcione un sistema penitenciario realmente humano para las personas privadas de libertad”, finaliza.