Los canales de Ámsterdam son una de las mayores atracciones turísticas de Holanda. Han sido incluidos en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. La gloria de la Edad de Oro y un monumento al espíritu mercantil holandés. No hay una mejor manera de ver todo eso que desde un barco en un canal.
Pero los canales ya no son un oasis de calma. El número de embarcaciones ha aumentado mucho en los últimos años. Esto está causando fricciones entre los grandes barcos comerciales y los barcos pequeños de uso privado. El Consejo de la ciudad de Ámsterdam está intentando regular el tráfico y los niveles de ruido, pero hasta el momento sin demasiado éxito.
Los dueños de barcos vivienda, por su parte, se quejan cada vez más de las emisiones de humo. Las compañías que trabajan en los canales se han resistido hasta el momento a cambiar sus motores a motores eléctricos, pero el Consejo está considerando permitir la navegación solamente de naves eléctricas en uno de sus principales canales. La medida podría ser extendida en el futuro a todos los canales de la capital holandesa.