Holandeses que han ayudado a cometer suicidio a algún ser querido, podrán a partir de ahora contar anónimamente su historia y solicitar consejo en una página web especial. Esa ayuda la muerte voluntaria, que muchas veces se lleva a cabo bajo circunstancias dramáticas, está penada por la ley.
En Holanda, solamente los médicos pueden colaborar en la eutanasia, y siguiendo procedimientos muy estrictos. Según la Asociación Holandesa para la Muerte Voluntaria, (AHMV) a menudo ocurre que médicos se niegan a colaborar, y la persona en cuestión no está en condiciones de poner fin dignamente a su vida. Se conoce el caso de una madre de 99 años a la que su hijo le ayudó a quitarse la vida a través de administrarle medicinas letales, cosa que la anciana le había implorado que hiciera. La Justicia está considerando perseguir judicialmente al hombre.
Temor a la ley
Según la AHMV todavía ocurre a menudo que amigos cercanos o familiares no se atreven a cumplir los deseos de sus seres queridos por temor a ser condenados. En esos casos tienen que ser testigos de muertes inhumanas y e indignas, o bien de suicidios, y deben vivir el resto de sus vidas con esa imagen. La organización espera que los testimonios anónimos conduzcan a una discusión que lleve a que sea levantada la prohibición legal de la ayuda a la eutanasia.
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