El gobierno se vio obligado a decretar Estado de Alarma y ponerlos bajo mando militar.
Aunque los aeropuertos comienzan a recuperar la normalidad, el caos ocasionado durante la tarde del viernes y la mañana del sábado en España, ha sido de tal magnitud que solo hay que atender a las cifras para valorar el alcance de la situación.
Más de medio millón de personas se han visto afectadas, y en sectores como el aeronáutico, hotelero y hostelero ya cifran las consecuencias del paro encubierto de los controladores en más de 300 millones de euros.
[related-articles]El viernes por la tarde, sobre las 5 p.m. hora española, los controladores aéreos comenzaron a comunicar su incapacidad para continuar ofreciendo el servicio, abandonando su puesto de trabajo, lo que obligó a las autoridades aeroportuarias a proceder al cierre del espacio aéreo. El pulso de los controladores aéreos al gobierno llegó hasta tal punto que, después de esperar un tiempo prudencial, el ejecutivo se vio obligado a decretar el Estado de Alarma por primera vez en la democracia, una medida excepcional que permanecerá en vigor por lo menos durante 15 días. Esto quiere decir que, desde el sábado, el control del tráfico aéreo en España ha sido asumido directamente por el Ministerio de Defensa, y los controladores reclamados para incorporarse a su puesto de trabajo, han quedado bajo mando militar para asegurar los servicios y desbloquear el paro aéreo.
Indignación y caos en Barajas
Esta actuación, que se enmarca en pleno periodo vacacional para los españoles que celebran estos días el puente de la Constitución, ha provocado el caos en los aeropuertos, con miles de ciudadanos varados y con pocas alternativas para viajar a sus lugares de destino. En el madrileño aeropuerto de Barajas, donde los pasajeros reaccionaban con incredulidad primero y con indignación después, los mostradores se llenaban de viajeros reclamando información y buscando otras vías para llegar a sus destinos.
La mayoría de ellos entiende este pulso de los controladores aéreos como una falta de responsabilidad que ha afectado a miles de personas que debían coger sus vuelos durante estos días. Además, mucha gente cree que, ante la situación de crisis que atraviesa España en estos momentos y la imagen que se está proyectando del país, los efectos de este paro pueden ser catastróficos en todos los sentidos. De hecho, a pesar de la militarización en las torres de control de los aeropuertos que contempla el Estado de Alarma impuesto, casi todos valoran la actuación del gobierno como una solución contundente y necesaria. Además, el colectivo de los controladores aéreos es uno de los más privilegiados en cuanto a condiciones salariales: pueden llegar a cobrar hasta 300.000 euros anuales, algo que no despierta precisamente simpatías en cuanto a la solidaridad popular.
Consecuencias para los controladores
El conflicto de los controladores aéreos viene de lejos: llevan más de un año reivindicando una revisión en sus condiciones de trabajo. Sin embargo, el desencadenante directo de este paro masivo se debe a un decreto aprobado el viernes por el Consejo de Ministros, que establece las pautas para computar como jornada laboral sólo las horas de control del tráfico aéreo, excluyendo las horas sindicales, guardias y reducciones de jornada.
Pero han fallado en este órdago. Ante el paro encubierto que han llevado a cabo los controladores durante casi un día entero, las consecuencias no se han hecho esperar y, además de encontrarse bajo mandato militar, los controladores se enfrentan ahora a expedientes disciplinarios e incluso a penas de cárcel. El ministro de Fomento, José Blanco, ha asegurado que la autoridad aeroportuaria ya ha expedientado a 442 trabajadores. En este momento, los controladores pueden ser detenidos acusados de desobediencia militar y pasar a disposición judicial si abandonasen de nuevo sus puestos de trabajo. Además, la Fiscalía de Madrid ha abierto diligencias para investigar un posible delito contra la Ley de Seguridad Aérea.
Derechos de los usuarios
Parece que muchos usuarios van a tomar medidas y denunciar también por los daños económicos y morales ocasionados. De hecho, las organizaciones de consumidores recomiendan a todos los viajeros que reclamen una indemnización y que presenten toda la documentación para demostrar los inconvenientes que les ha causado el paro masivo que ha suspendido el tráfico aéreo, para justificar su situación.
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, comparecerá el próximo jueves ante en el Congreso de los Diputados para explicar el Estado de Alarma decretado como solución para afrontar la huelga masiva de controladores aéreos.