Ratko Mladic todavía no ha llegado a La Haya, pero el tribunal de las Naciones Unidas ante el cual Mladic debe responder por acusaciones de genocidio y crímenes de guerra espera su arribo en cualquier momento. El juez que presidirá el tribunal será Alphons Orie, el único magistrado holandés en esta Corte de crímenes de guerra. Su nacionalidad podría obrar en su contra.
Mladic todavía está en Belgrado, pero su estrategia de defensa ante los tres jueces del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia ya está clara. El ex comandante serbobosnio seguirá el ejemplo de su cercano aliado Radovan Karadzic impugnando la legitimidad del tribunal. Y una vez que ese camino legal haya sido agotado, Mladic, como hizo Karadzic antes que él, intentará remover del caso al presidente del tribunal Alphons Orie.
[related-articles]Mladic alegará que el juez Orie está prejuiciado por ser holandés. Después de todo, ningún holandés puede estar ajeno al trauma nacional que sufrió su país cuando los cascos azules holandeses fracasaron en prevenir la masacre de Srebrenica en julio de 1995, ordenada presuntamente por Mladic.
Cerca de 8.000 musulmanes bosnios fueron asesinados y, después de años de examen de conciencia y de un informe oficial, el gobierno holandés reconoció su parte de responsabilidad por haber permitido que las tropas de Mladic llevaran a cabo la masacre en Srebrenica. En estas circunstancias, ¿cómo podría un juez holandés, con todo el bagaje de complejo de culpa de su nación, mantener su imparcialidad en una corte de justicia?
Nacionalidad “irrelevante”
Según Mischa Wladimiroff, un cercano colaborador de Orie, esto no constituye absolutamente ningún problema. Wladimiroff sostiene que el juez no puede ser descalificado solamente por su nacionalidad, incluso si el holandés comparte el sentimiento de culpa sobre Srebrenica.
“Esa es una burda generalización: ‘los holandeses’. Y el hecho de que se sientan responsables ¿significa que ninguna persona holandesa puede ser imparcial o independiente en este asunto? Según mi parecer es irrelevante. También se podría decir que un juez alemán podría ser descalificado porque Alemania fue tan rápida en reconocer a Croacia durante la escisión de Yugoslavia. Y así se podría seguir hasta el infinito. Yo creo que el Tribunal consideró todo esto y pensó ‘estamos buscando a la mejor persona para el trabajo, y esa es él’”.
Mladic, sin embargo, podría argumentar que existe un precedente para impugnar a Alphons Orie. En 2008, el ex presidente serbobosnio Radovan Karadzic alegó que Orie debía ser descalificado para presidir el juicio debido a que la historia del juez en veredictos previos mostraba una parcialidad contra los serbobosnios.
El Tribunal para Yugoslavia rechazó con fuerza esta afirmación pero removió al juez Orie del caso Karadzic de todas maneras, aunque fuera por “razones prácticas”. Esta explicación oficial fue recibida con escepticismo por algunos, y Mladic, una vez en La Haya, seguramente intentará explotar cualquier rastro de duda que pudiera quedar respecto a los motivos para descalificar a Orie.
Apariencia de parcialidad
Goran Sluiter, profesor de Derecho Penal Internacional en la Universidad de Ámsterdam concuerda con que Alphons Orie es un juez altamente capacitado, pero para evitar cualquier apariencia de parcialidad, Sluiter hubiera preferido que otro magistrado presidiera el tribunal.
“Habría sido ideal y una mejor solución si hubieran designado a un juez que no hubiera estado envuelto en otros casos similares en relación con Srebrenica y Sarajevo, o en otros procesos en los que Mladic desempeñó presuntamente un papel. Pero no hay un solo juez en el tribunal para Yugoslavia que cumpla con esos criterios. Tenemos que asumir que todos los jueces aquí son profesionales. Pero no es una situación ideal.”
En el caso Mladic, Alphons Orie será asistido por Bakone Justice Moloto de Sudáfrica y el jurista alemán Christoph Flügge.