La Justicia polaca solicitó reiteradamente ayuda a Holanda durante una investigación por corrupción sobre empleados polacos de Philips.
Cuando, tras año y medio, la Justicia holandesa comenzó finalmente a actuar, los investigadores polacos ya habían terminado su trabajo. Así lo informa el canal holandés de televisión NOS.
Este lunes ha comenzado el proceso en Katowice contra tres ex trabajadores polacos de Philips acusados de cohecho. Al mismo tiempo, se acusa a directores de hospitales de aceptar sobornos. A cambio de esos sobornos, que según el Ministerio Público polaco podrían rondar los 750.000 euros, los directores habrían adquirido aparatos médicos de la marca Philips (Philips Medical Systems).
La oficina principal de Philips Medical en la localidad holandesa de Best habría tenido conocimiento de estos sobornos y de que la licitación de esos aparatos en Polonia era ilegal. Por ello, la Justicia polaca quería saber de sus colegas holandeses si existían pruebas que pudieran demostrarlo.
Documentos
Según los documentos a los que ha tenido acceso el canal de televisión NOS, los investigadores polacos pidieron ya en marzo de 2008 un registro en la sede de Philips en Best. Holanda ignoró la petición. Pasado un año, la Justicia polaca recibió una notificación del funcionario holandés superior de Justicia.
Gert-Jan Dennekamp, reportero de NOS: “Él [el funcionario] escribe que quizás sería apropiado comenzar una investigación criminal considerando la gravedad de las observaciones y el posible papel desempeñado por Philips Nederland. Además propone a los investigadores polacos una indagación conjunta sobre los hechos. Sin embargo, no se hablaba de una investigación propia, ni los documentos explicaban la razón de no llevarla a cabo. Tampoco se empezó a colaborar con los colegas polacos.
Finalmente, en octubre de 2009, la Justicia holandesa realizó un registro en la sede de Philips Medical en Best. Allí se confiscaron dos cajas con documentos, e-mails y CD-ROMs. Para entonces, la Justicia polaca ya había terminado su investigación y ya no necesitaba esos documentos.
Muchísima lentitud
¿Por qué duró tanto el proceso si la Justicia holandesa sabía de la gravedad del caso?
Dennekamp: “La razón que se esgrimió fue que Holanda quería investigar por su cuenta la gravedad de los hechos y para eso necesitaba tiempo. Pero indudablemente el proceso fue demasiado lento. Lo que también tuvo que ver fue que los polacos querían escuchar a la empresa Philips como testigo, mientras que la Justicia en Holanda veía más a Philips como sospechosa.
Ganancias por delitos
María Kulig, la principal testigo, declaró recientemente a la cadena NOS: “Todas las ganancias de Philips en Polonia son obtenidas de forma ilícita”. Kulig dice haber pagado más de un millón de euros en sobornos. Una parte de ese dinero provenía de la sede de Philips en Hamburgo. Es por eso que la Justicia polaca también pidió colaboración a sus colegas alemanes. Éstos llevaron a cabo los registros e interrogatorios solicitados en menos de un año.
Este proceso por corrupción comenzó el lunes con una reunión de procedimiento en Katowice. El juicio tendrá lugar en otoño.