La Plataforma de Afectados por la Hipoteca y miembros del Movimiento 15-M se movilizan para detener las expulsiones por impagos de vivienda.
En toda España, miles de personas atraviesan hoy serias dificultades para pagar la hipoteca de sus viviendas. La crisis económica y una tasa de paro de más del 20% han agravado hasta tal punto la situación de algunas familias españolas, que se encuentran incluso ante el riesgo de perder su casa por no poder hacer frente a los pagos y a las condiciones que en su día, tal vez cuando no habían perdido el trabajo y gozaban de otras circunstancias económicas, firmaron con el banco.
[related-articles]Desde la plataforma
Para dar respuesta y apoyo a las personas que se encuentran en esta situación, desde el pasado mes de mayo en Madrid, funciona la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), como extensión de la asociación creada en Barcelona en 2009 bajo ese mismo nombre. El objetivo fundamental de estas plataformas, que ya comienzan a proliferar en muchas ciudades españolas, es amparar a todas aquellas personas que se encuentran en un contexto de extrema gravedad, desprotegidas ante un marco legal en el que se garantiza que los bancos cobren las deudas sin tener en cuenta la situación de estas personas. De hecho, gracias a estas asociaciones y a la convocatoria de las Asambleas de los “indignados” del Movimiento 15M, ya se han paralizado tres desalojos en Madrid en solo tres semanas.
Desde PAH tienen muy claros sus objetivos a corto y medio plazo, que van desde la acción directa en apoyo a los vecinos desalojados, hasta la difusión mediática, pasando por la intención de presentar una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) para establecer la dación en pago de las viviendas hipotecadas para las personas que no posean los recursos para hacerles frente. Nos lo cuenta Eloy Morte, portavoz de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca en Madrid: “Desde la administración central no se dan datos específicos porque son espeluznantes, pero nosotros calculamos que desde el 2007 hasta ahora se han producido más de 400.000 ejecuciones hipotecarias, más de 400.000 personas desahuciadas. Según datos del primer trimestre del año del Consejo General del Poder Judicial, ha habido 15.491 familias en toda España”, asegura, “Eso son 175 desahucios al día en el territorio español. Hemos calculado que en la comunidad de Madrid hay aproximadamente 25 al día. Por supuesto son datos que nosotros barajamos, pero se espera que hasta finales de año se desahucie a 20 mil familias”.
Frenar un desahucio
La última expulsión que han conseguido aplazar a través de PAH y la movilización de más de 200 ciudadanos afines al movimiento 15M, fue la semana pasada en un barrio de Madrid donde se iba a proceder al desalojo de la vivienda de María José. Su caso es de una complejidad manifiesta: hipotecó la vivienda que ya tenía en propiedad para hacer frente a unas deudas de su pareja. Cuando acabó la relación, en 2008, él dejó de pagar y a ella, como avalista, le reclaman su casa para hacer frente a la deuda. Una unidad familiar donde ninguno tiene empleo y a cargo de un hijo dependiente por minusvalía física.
Según nos cuenta su hija, licenciada en Historia y actualmente desempleada, la muestra de solidaridad ciudadana que pudieron sentir durante el intento de desahucio, ha sido un verdadero motivo para recuperar las fuerzas y seguir luchando: “La verdad es que fue impresionante, porque vinieron más de 200 personas que no conocíamos de nada, gente anónima… ahora mismo la solución que tiene la gente como nosotros es que nos estamos apoyando unos a otros para evitar distintos desalojos aquí en España”, comenta, “Lo vivimos con muchísimo orgullo, dando las gracias, porque nunca piensas que va a venir tantísima gente a ayudarte, y yo creo que sirvió para algo”.
Mañana acudirán con su abogado a la entidad de la Caja del Mediterráneo para entregar un escrito y paralizar definitivamente la amenaza de desalojo. No piensan abandonar su vivienda.
Solidaridad ciudadana
La realidad es que desde que surgió el movimiento 15M y las posteriores movilizaciones ciudadanas con epicentro en la Puerta del Sol de Madrid, muchos han seguido movilizándose a través de las Asambleas en los barrios, donde se ha podido dar respuesta a las necesidades de muchas personas que se encuentran en una situación difícil. Especialmente para apoyar con su presencia y difusión lo que consideran una injusticia con unos responsables que no son en absoluto anónimos: los bancos, los políticos, todos aquellos que han estado especulando durante años hasta desembocar en el escenario actual. Para la plataforma, su apoyo es imprescindible: “La gente de Democracia Real Ya y del Movimiento 15M son un apoyo indispensable”, afirma Eloy Morte, ”especialmente porque tienen un gran poder de convocatoria a través de todos sus canales. Lo más importante de nuestra relación es a través de las Asambleas de barrio 15M, donde se están creando comisiones de vivienda “Stop Desahucios” para estar todos bien coordinados en estas acciones”.
Contra el fraude hipotecario
Las personas hipotecadas denuncian ser víctimas de un fraude generalizado y de unas cláusulas contractuales abusivas por parte de las entidades bancarias. Muchos argumentan que fueron los bancos quienes facilitaron que personas que en ningún caso podrían haber sido sujetos de crédito se metieran en hipotecas que eran incapaces de asumir.
Desde la “burbuja inmobiliaria”, una de las causas más claras del recrudecimiento de la crisis en España, se cometieron todo tipo de abusos con la tasación de las viviendas, la inflación de precios, comisiones abusivas o intereses variables basados en el Euríbor. Las consecuencias de este intento por optimizar beneficios a toda costa, fuera del alcance de cualquier tipo de regulación, trae consigo una problemática que hoy arrastra a miles de personas a tener que dejar sus hogares. Eso sí, pagando por ello incluso después de haber perdido sus propiedades para acabar de cubrir esa hipoteca, como es el caso de María José y su familia: “Los políticos ignoran nuestros problemas y yo les ignoro a ellos porque no me representan. Han subido los impuestos, ha subido la vivienda, pero los sueldos siguen siendo una limosna. Y nadie vive de limosna.”