Once millones de personas sufren hambre en el Cuerno de África. Las imágenes diarias nos muestran la dolorosa realidad de la actual crisis alimentaria mundial. Una encuesta sobre las tendencias de los consumidores, llevada a cabo por la Oficina Central de Comercio de Productos Alimenticios (CBL), revela que el 58 por ciento de los holandeses se siente culpable por tirar alimentos a la basura. Bisin puede hacer la diferencia y ayudar a Un Mundo Mejor.
Patricia Karpovich
Una triste realidad global: se producen alimentos pero, para unos pocos y esa comida a menudo termina engrosando los cubos de basura. Con los alimentos que se tiran en todo el mundo se podría alimentar a tres mil millones de seres humanos. Producimos más de lo que se necesitamos y, a pesar de ello, mucha gente se muere de desnutrición.
Esa comida que acaba en un cubo de basura supone un ingente gasto no sólo económico sino también ambiental. Un derroche económico para el consumidor y para el ayuntamiento que debe recoger y procesar esos residuos. Una reducción de los residuos significaría, para el medio ambiente, menos emisiones de CO2 y menos uso de productos químicos y agua. Una gran pare del área cultivada podría convertirse en bosque para almacenar el dióxido de carbono.
Conservante natural
Las fechas de consumo preferente y de caducidad son con frecuencia el motivo de ese derroche. La conservación de los alimentos es uno de los principales puntos de interés de la industria alimenticia. Como es sabido, los métodos más extendidos y usados son el congelamiento y el empleo de conservantes químicos.
Sin embargo, un descubrimiento efectuado de manera accidental por el equipo de científicos que lidera el Dr. Dan O’Sullivan de la Universidad de Minnesota, en Estados Unidos, permite ahora conservar los víveres de manera natural. Así consta en un artículo publicado recientemente en The Daily Mail.
El conservante natural fue bautizado con el nombre de Bisin. Este agente destruye la bacteria que causa la descomposición de la carne, pescado, huevos y productos lácteos, no así en frutas y verduras. El conservante es el resultado de la actividad de algunas bacterias inocuas. Este agente, además de prevenir la putrefacción de la comida, también evita el crecimiento de bacterias como E.coli (Escherichia Coli), salmonella y listeria, los principales agentes patógenos transmitidos por los alimentos. Además, según explica el Dr. O’Sullivan, “el conservante no perjudica la calidad de los nutrientes porque no se añade una sustancia química sino un ingrediente natural”.
Más durables
Bisin permite extender la duración de los alimentos por varios años. Según indica The Daily Mail, el microbiólogo irlandés Dan O’Sullivan realizó este descubrimiento mientras examinaba la actividad bacteriana en el intestino humano. El equipo de científicos, que ya ha patentado la sustancia, espera que los primeros productos que contengan la sustancia bisin estén en el mercado dentro de tres años.
Este descubrimiento al menos ayudará a reducir la cantidad de alimentos que se bota a la basura porque tirar, como ocurre ahora en el mundo occidental, toneladas de alimentos en un planeta donde millones de personas sufren hambre es, sencillamente, inmoral.