El Islam no es un peligro para Europa y Occidente, sino al contrario. Al menos, según Frits Bolkestein, ex líder del partido liberal holandés VVD y uno de los estadistas holandeses con más experiencia.
Bolkestein, un político que siempre se ha visto así mismo como un intelectual, ha estado promocionando su libro ¨The Intellectual Seduction: Dangerous Ideas in Politicas¨ (La seducción intelectual: ideas peligrosas en la política).
Durante una conferencia en la capital de Holanda, Ámsterdam, Bolkestein como de costumbre se mostró contundente. El político holandés desacreditó el relativismo cultural, afirmando que la cultura occidental es superior a otras culturas. Bolkestein hizo un llamamiento a los líderes europeos para defender los valores occidentales fundamentales como la libertad de expresión y el individualismo, al tiempo que afirma que no necesita que el presidente francés Nikolas Sarkozy, la canciller alemana Angela Merkel o el premier británico David Cameron le digan que la sociedad multicultural está muerta (como lo han estado defendiendo en los últimos 12 meses). Bolkestein afirma que fue él mismo quien, hace ahora 20 años, inició el debate sobre el multiculturalismo.
Estos sentimientos son compartidos por el líder populista holandés Geert Wilders, del Partido de la Libertad, quien surgió como joven político bajo el liderazgo de Bolkestein. Sin embargo, este estadista ha mostrado ahora desacuerdos fundamentales con Wilders, quien fuera su protegido.
[related-articles]Por un lado, Bolkestein cree que la integración de los inmigrantes no occidentales en Holanda ha traspasado un umbral importante y que ahora está funcionando bien. Un ejemplo: las mujeres de origen turco y marroquí tienen ahora menos hijos en comparación con las mujeres nativas holandesas.
Bolkestien se mostró desdeñoso con el tema central de Geert Wilder, quien argumenta que el Islam representa una amenaza para la civilización Occidental. “Creo que eso no tiene sentido. Por el contrario, somos nosotros con nuestras ideas, nuestros ideales de individualismo y el secularismo, los que constituimos un peligro para el Islam. Por eso reaccionan de una manera tan contundente”, argumenta el político holandés.
Bolkestien dice que los ataques perpetrados en Nueva York, Londres y Madrid fueron actos de desesperación y no una muestra de fuerza. Ellos demostraron la debilidad actual del mundo islámico frente a las culturas occidentales. En otra época, el mundo Islámico fue poderoso y próspero, pero en la actualidad ya no lo es. Los jóvenes musulmanes miran ahora hacia Occidente en busca de inspiración y quieren estudiar y vivir en países occidentales.
Bolkestein rechaza así mismo la idea de que el resentimiento hacia Occidente por parte del mundo islámico tenga sus raíces en las campañas militares como la liderada por EE.UU.en Iraq o el apoyo a la ocupación israelí de territorio palestino. “La sensación de malestar del mundo islámico hacia Occidente no es por algo que hayamos hecho, sino por lo que somos, y eso no podemos cambiarlo”.