La defensa del derecho a la libertad de expresión nos lleva a buscar medios eficaces que la protejan de cualquier ataque. También es necesario encontrar mecanismos que eviten un uso abusivo de sus méritos. De allí surge la incógnita acerca de la necesidad o no de una legislación sobre la libertad de expresión.
Si nos centramos en el escenario de América Latina, el profesor español Marc Carrillo recalca que todos los países deben optar por poner unos límites básicos y constitucionales al derecho a la libertad de prensa, al igual que ocurre con el resto de derechos fundamentales.
A la hora de crear estas legislaciones merece la pena recalcar que pese a ser una tarea que recae en el Estado, éste debe permanecer atento a las peticiones y necesidades de todos los sectores sociales.
Las leyes también deben garantizar el acceso de la población a los medios. En especial, de aquellos grupos más olvidados que, frecuentemente, buscan en las radios comunitarias, la oportunidad para hacer oír su voz.
La necesidad de una legislación de medios parece Cada vez más necesaria, pero, ¿es posible evitar caer en leyes represoras? ¿Cómo hacer que el estado, encargado de su elaboración, pueda ser controlado simultáneamente por ellas?
El boliviano Alfonso Gumucio, especialista en comunicación para el desarrollo, propone que sean mecanismos independientes al poder estatal quienes aseguren el cumplimiento de la ley. Otra posibilidad, según Armando Prida Huerta, presidente de la Fundación para la Libertad de Expresión en México, es que en lugar del Estado sea un Consejo consultivo ciudadano quien medie en los posibles desencuentros entre los medios de comunicación y la ley.
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Los observatorios de medios tienen también un papel importante a la hora de interpretar el nivel de cumplimiento de la ley por parte de los informadores. Son los propios medios de comunicación los que ejercen labores de autorregulación. Como explica Rosa Alfaro, a través, por ejemplo, de códigos éticos profesionales.
Y ya que no hay una respuesta única a la hora de encontrar el mejor modo de legislar sobre los medios, parece adecuado confiar en la combinación de soluciones diversas. Para Marc Carrillo, lo básico es un marco legal unido al autocontrol.