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30 September, 2011 - 12:52

Facebook desafía a la censura

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Una mujer anónima iraní describe cómo fue violada y maltratada en prisión. Gracias a Facebook y Twitter, el video tiene ya más de 75.000 visitas. Los medios sociales son un dolor de cabeza para los regímenes autoritarios. Pero los gobernantes hacen todo lo posible para librarse de ese dolor. ¿Cómo se mantienen los medios sociales críticos en países como Túnez, China y Bielorrusia?
La estudiante iraní de 22 años que cuenta su historia sin darse a conocer, fue arrestada en 2009 cuando se produjeron las masivas manifestaciones contra el régimen del presidente Mahmud Ajmadineyad. “Nadie sabía dónde estaba. Yo quería que todo se terminara. Quería morir,” relata, vistiendo el típico atuendo negro iraní.
La historia no solamente es impresionante por lo que significa la violación de derechos humanos en Irán. También sirve para mencionar abiertamente el tema de las violaciones y los abusos, lo que no es habitual en Medio Oriente. A menudo las víctimas son las culpadas y deben callar. Los medios sociales han conseguido que los temas tabú, como el de las violaciones, al menos salgan a discusión. Les dan voz a las víctimas aunque sea solamente de forma digital.
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En Egipto y Túnez, los medios sociales fueron muy útiles en la organización de las manifestaciones. ¿Quiere decir que Facebook y Twitter se han transformado en los pioneros de la lucha por la democracia? Gilles Lordet, de la organización Reporteros Sin Fronteras, considera que es algo exagerado. Las redes sociales son un instrumento para la denuncia de crímenes pero también pueden ser fácilmente silenciados. Y a veces ni siquiera están presentes, por ejemplo en países en desarrollo.
“Los regímenes simplemente cierran las páginas, y a menudo tienen éxito. La verdadera presión contra los gobierno proviene a menudo de la gente que sale a las calles.”
El gobierno chino bloqueó páginas como Facebook y Twitter, pero permite la existencia de Weibo. Desde su creación, en 2009, el número de usuarios de ese servicio de internet ha aumentado explosivamente, con 10 millones de nuevas inscripciones cada mes. Con esto, las autoridades chinas pretenden controlar el flujo de información. Todos es sometido a censura por los encargados y, si lo consideran necesario, eliminado. Es así como durante las manifestaciones en el Medio Oriente no fue posible buscar por “Egipto”, por temor a que pudiera servir como una inspiración. Las alusiones al Dalai Lama son borradas inmediatamente.
Colar información
Pero a pesar de lo grande que es la intromisión del gobierno chino en internet, a veces se cuela importante información. El 23 de julio se produjo un accidente de trenes en la ciudad china de Wenzhou. Dos trenes de alta velocidad colisionaron y cuarenta personas perdieron la vida. El gobierno de Pekín intentó mantener en secreto el incidente, pero en Weibo se produjo una ola de informaciones, que incluían fuertes críticas abiertas a las autoridades.
Según Gilles Lordet, de Reporteros Sin Fronteras: “Es jugar al gato y al ratón. El gobierno intenta mantenerlo todo bajo control pero nunca le resulta totalmente. La población utiliza a Weibo para intercambiar historias sobre políticos corruptos y opresión. Esto demuestra que entre el pueblo chino existe un enorme ansia por un sistema justo.”
Bielorrusia
En Bielorrusia vive una población desde hace años bajo el yugo del dictador Alexander Lukashenko. La popular red social Vkontakte actúa como un método para desahogarse. También se usa para organizar protestas pacíficas. Los ciudadanos se reúnen en un lugar y tocan las palmas como protesta contra Lukashenko. En todo caso, el éxito de las redes sociales en Bielorrusia es menor que en otros países, sostiene Joeri Oudshoorn, de Misión a Minsk, una organización que llama la atención sobre la situación en Bielorrusia.
Oudshoorn: “La fuerza de una red social es que llega a mucha gente y que también puede lograr movilizar a mucha gente. Esa todavía no es la situación habitual en Bielorrusia. La gente es rápidamente detenida por el régimen. Además, Bielorrusia tiene una población algo mayor que no conoce tanto el internet.”
Esto no quiere decir que las redes sociales, también en Bielorrusia, no cumplan una función importante. Según Oudshoorn mantienen a la gente informada sobre las violaciones de derechos humanos en el país. Es por eso que Lukashenko clausuró la red social el verano pasado. El bielorruso Syarzhuk Paulyukevich fue severamente castigado por el régimen debido a que a través de Vkontakte, hizo un llamado a una protesta silenciosa. En una entrevista, relata sobre las humillaciones y malos tratos en la prisión. El video encontró rápida difusión a través de la red.