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3 November, 2011 - 13:29

América Latina, indiferente ante la crisis europea

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América Latina ha querido distanciarse de la crisis de la zona euro, articulando un discurso indiferente y frío ante la vieja Europa. “Es un grave error conceptual”.

“La respuesta que América Latina ha dado a la crisis de Europa es muy fría”, explica Ernesto Ottone, experto en economía y geopolítica, autor del libro Gobernar la Globalización.
De acuerdo a Ottone “América Latina está viviendo un momento muy interesante: Por primera vez en su historia se recuperó rápidamente de la crisis. No tuvo contaminación financiera y los resultados económicos de este año son prometedores. La crisis de Europa se vive como un peligro que puede causarle daño a este camino latinoamericano, aún difícil de definir”.
“Me parece que esta frialdad latinoamericana está caracterizada por la coyuntura y que no debería ser así en el futuro”, advierte Ottone, para agregar que “los gobiernos suelen ser cortoplacistas, en consecuencia se ligan menos a los conceptos estratégicos. Si lo vemos desde una perspectiva estratégica, notamos que algunos de los temas del continente latinoamericano, particularmente el fortalecimiento de sus sistemas políticos, de su democracia, naturalmente está más ligado a Europa que a Asia. Y en ese sentido me parece miope una visión meramente coyuntural. A Latinoamérica le conviene más Europa. Pero Europa debe superar los egoísmos nacionales y generar un espacio que permita una relación mucho más fuerte con el resto del mundo”.
En el contexto de la cumbre del G-20, países como Argentina exigirán la necesidad de una reforma del sistema financiero internacional que tome en cuenta las necesidades de las naciones emergentes. Brasil y México también exigirán mayor protagonismo de los “emergentes” en organismos como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, es decir, una democratización en la toma de decisiones y un mayor equilibrio en los organismos medulares de la geopolítica actual.
[related-articles]“Europa tiene que cambiarse la cabeza: El mundo que existe hoy en día es uno que cambió para siempre. La crisis de 2008 generó otro mundo geoeconómico y geopolítico. Si Europa no se da cuenta de esto y que los países emergentes juegan otro rol; que países como Brasil, África del Sur, los asiáticos generan la necesidad de una nueva relación, simplemente no podrán salir de sus problemas. Algo difícil, cuando has sido el centro del mundo durante siglos”, reflexiona Ottone.
La crisis griega ha puesto en jaque todo el proyecto de la Unión Europea. La canciller alemana, Angela Merkel fue pragmática: “El fracaso del euro es el fracaso de Europa”. De hecho, el Viejo Continente nunca había tenido la necesidad de la ayuda de los “emergentes” para salir de sus agujeros profundos y oscuros. Los emergentes podrían tener parte de la solución para sanear a un euro enfermo y a una Europa confusa, pero a cambio exigen que su voz sea finalmente escuchada, considerada y no marginada.